Hay un tipo de personas que no me agradan mucho: las aduladoras, también llamadas pelotas. Son gente, en general, que no confían mucho en sus aptitudes y capacidades y recurren a la lisonja para ganarse la voluntad y el aprecio de los jefes o de aquellos de los que pueden obtener algo en provecho propio. En la política es donde más abundan este tipo de personas. Suelen ser segundones que necesitan pegarse a alguien con poder para seguir apareciendo en las listas. Como María del Carmen Soler, diputada en las Cortes por el PSOE y alcaldesa de Mirambel. Su artículo de opinión publicado en el Diario de Teruel del pasado 25 de mayo es un ejemplo de cómo no decir nada en muchas palabras. El esquema es siempre el mismo: adular al jefe y soltar media docena de frase simplonas. Empieza con una frase supuestamente pronunciada por el presidente de su partido. Palabra de Dios. A continuación, nos presenta situaciones difíciles que había que superar, pero debido al genio de su partido, el PSOE, hemos vencido al monstruo. Recurre después a una retahíla de frases hechas: que están ahí para “sumar”, que el “crecimiento va a ser exponencial” (sin saber qué significa exponencial), que la “igualdad” que buscan “no es uniformidad sino dar a cada uno lo que necesita”, que gracias a ellos “Teruel es la envidia de todas las demás provincias y comunidades” que nos rodean. Para terminar, no falta mencionar lo que todos mencionan siempre y seguirán apropiándose como obra propia, legislatura tras legislatura: el aeropuerto, los hospitales que vamos a tener gracias a ellos, Dinópolis, Motorland (con pisitos para los gerentes y máster incluido, eso se lo calla), aceite, jamón y trufa, que constituyen “un amplio abanico de productos”. Y todo, todito todo gracias a la gestión impecable de los gobiernos socialistas. Un cuento para niños con final feliz, solo que la realidad es mucho más compleja, con muchas más aristas y necesita a personas bien formadas, con experiencia y capacidades de gestión demostradas. Sobran pelotas, pelotillas, aduladores y lisonjeras.
Evaristo Torres Olivas

1 comentario:
Es un rito de paso, Evaristo, y los "nuevos" (no tan jóvenes o jóvenas algunos) han de empezar a darse a conocer. Tienen que escribir y soltar esas chorradas para tratar de medrar en esto, que se les vea (o "visibilice") y se les escuche (nos "hagamos eco"). Tender puentes, motor económico, epicentro de no sé qué, España desaprovechada, diálogo social...Les faltan lecturas y les sobra cara. Nada nuevo bajo el sol.
Publicar un comentario