“La central térmica de Escucha es como una catedral, es la catedral de las Cuencas Mineras”. Esas palabras no las ha pronunciado un mindundi cualquiera: han salido de la boca de Tomás Guitarte, en el futuro Santo Tomás de Aquisi, de Cutanda. Vaya por delante que no me opongo a la conservación de nuestro patrimonio industrial. Lo que ya no me parece tan bien es el totum revolutum, mezclarlo todo con todo, churras con merinas, peras con manzanas, el tocino con la velocidad o la religión con el carbón. A este paso, no sería extraño que Guitarte nos dijera que la sede de TERUEL EXISTƎ es el templo de la democracia o la basílica del bien. Incurre además en otro error: puesto que TƎ se autocalifica como un partido transversal, debería haber dicho que la central térmica de Escucha es la catedral, mezquita y sinagoga de la Cuencas Mineras. Propongo que celebren un cónclave, sínodo o shura para decidir si el edificio de la central térmica debe convertirse en un espacio multiconfesional y proponer que Escucha se hermane con La Iglesuela del Cid, Mezquita de Jarque y Albalate del Arzobispo. Estaremos expectantes a que por la chimenea de la central salga la fumata blanca.
Evaristo Torres Olivas