Leo en la prensa que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, va a publicar un libro el próximo 2 de diciembre. Íntimo, se titula. Me muero de ganas de leerlo durante las próximas fiestas navideñas. No me lo voy a comprar, no quiero contribuir a aumentar su cuenta bancaria. Pediré que me lo presten o lo recogeré de la basura si alguien lo tira, cosa más que probable. La oratoria de Ayuso no destaca por su elocuencia sino por todo lo contrario. Cuesta creer cómo una amante de los áticos no se haya inspirado en los áticos (filósofos y grandes oradores de la región de Ática). Tampoco se entiende que una persona tan limitada intelectualmente haya escrito un libro de 360 páginas en mes y medio, en los descansos de los incendios de Madrid del pasado verano. Algo tendrán que ver Miguel Ángel Rodríguez, MAR, y la media docena de "negros" (personas que trabajan anónimamente para lucimiento y provecho de otro). Seguro que el libro aparece en las estanterías de los supermercados de toda España junto a las revistas del corazón. Yo agradezco esa presencia porque me indica qué libros y revistas no debo comprar. Siempre paso por esa zona cuando voy al súper; después, por la frutería, porque “me gusta la fruta”, y la pescadería para despedirme de la dorada, “chao pescao”.
Evaristo Torres Olivas

