“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

martes, 17 de febrero de 2026

Dime de qué presumes, Ignacio Urquizu

 “Nuestras democracias se sustentan sobre un principio básico: la libertad de opinión. Sin libertad para opinar, nuestra democracia será menos democrática. Si mandamos callar o cancelamos a alguien, estamos dañando a nuestra democracia.” Hermosas palabras de don Ignacio Urquizu en un diario de tirada nacional. Pero entre lo que se dice y lo que se hace hay una gran diferencia. Urquizu, alcalde, senador, diputado y otros cargos en el PSOE y que presume de currículum académico, es un claro y contundente ejemplo. Si tan defensor es de la libertad de expresión, ¿por qué no dijo nada cuando el presidente de la Diputación de Teruel y del Diario de Teruel, el socialista obrero español Antonio Arrufat, ordenó que yo no escribiera ni una columna más en el periódico? Exactamente lo que Urquizu califica como daño a la democracia: mandar callar y cancelar a alguien. Aunque ese alguien sea un “mindundi” de pueblo como yo.   Para darse importancia, cita al filósofo francés Bernard Manin; creo que le sería de más provecho recurrir al refranero y aprendería que del dicho al hecho hay un trecho, que predicar no es dar trigo, que obras son amores, que el papel lo aguanta todo y en casa del herrero, cuchillo de palo.

Evaristo Torres Olivas

lunes, 9 de febrero de 2026

Guitarte y el arte de fracasar

 Lo que sigue lo escribí unos días antes de las elecciones. Acerté de pleno en mi pronóstico de que Teruel Existe se iba a estrellar de nuevo. No es que yo tenga facultades de adivino. Simplemente sentido común.  

 Teruel Existe es un ejemplo de cómo pasar del éxito al fracaso en poco tiempo. De un movimiento social con miles de seguidores a un partido al que siguen cuatro gatos. Al principio levantó muchas expectativas: partido más votado en Teruel, un diputado y dos senadores en Madrid. En las siguientes elecciones, se estrellaron: cero diputados y cero senadores. La culpa, según ellos, la polarización. En las elecciones aragonesas consiguieron tres diputados. Y en las próximas del día 8 de febrero, mi predicción es que volverán a estrellarse. Al poco carisma y deficiencias oratorias de sus representantes, hay que añadir su pésimo manejo del marketing político. Veamos algunos ejemplos en esta campaña electoral. En la página de TE existe escriben que “nuestro tren turístico es una atracción atractiva”. Redundancia innecesaria, como decir lentitud lenta o belleza bella. Otra originalidad consiste en exhibir un cartel en el que se lee “no dues al votar”. No se sabe si quieren decir que no dudemos o que no votemos dos veces, en catalán o chapurriau. Para emular a los agricultores que colocaban del revés las señales de entrada a los pueblos, los de Teruel Existe sostienen y pegan sus carteles de la misma manera. Con una excepción: la foto de Guitarte. Para que se vea bien y le suba el ego al contemplar su retrato colgado en las farolas, mecido por el viento, cuando se dirige en coche desde la salida de la autovía al centro de la ciudad. Pero, además, en esas fotos aparece de brazos cruzados, señal de inacción y de crear un muro entre él y los votantes. El texto a pie de foto tampoco es el más apropiado: “Tú decides”. Yo lo tengo muy claro: nunca votaré a nadie que coloca los carteles al revés salvo el de su busto en el que aparece cruzado de brazos. Seguramente, Guitarte pensará que se debe a que estoy polarizado. Yo pienso que se debe a que. si no son capaces de resolver lo sencillo, poco se puede esperar de sus decisiones en asuntos más complejos. Lo más probable es que a partir de ahora si aparece mi foto en algún sitio, Guitarte ordene que la pongan del revés, patas arriba y cabeza abajo.

Evaristo Torres Olivas


jueves, 5 de febrero de 2026

El octeto de ocho

 Publicado en Diario de Teruel 06/02/2026

  He escuchado los cuatro debates de los candidatos a presidir Aragón (uno entre Azcón y Alegría y tres entre los ocho candidatos). Lo primero que destacaría es que repiten el mismo mantra, sin salirse del relato que les han escrito y que se han aprendido de memoria. Repiten una y otra vez lo mismo, idénticos argumentos, insultos, chistes, dichos populares o expresiones redundantes.  El relato. En lo único en lo que ha habido diferencia es en el atuendo de los candidatos. Habría sido mejor celebrar un único debate. Entre las mayores torpezas destacaría las de Pilar Alegría, su abuso de los carteles y sus “ambos dos”, y Tomás Guitarte, con su dicción defectuosa y su distorsión de los dichos populares. Las cosas a Guitarte le “vienen muy bien al dedo” soltó en una intervención. No dijo como anillo al dedo o al pelo, sino al dedo. Debe de ser porque estamos en la era digital y hay que adaptarse a los tiempos. Otra de las cosas que me ha llamado la atención en esta campaña electoral en la ciudad de Teruel es el lugar de celebración de los mítines de los partidos. Algunos lo han hecho en lugares propiedad de los ayuntamientos, como el auditorio de San Julián. Pero el PSOE, Partido SOCIALISTA OBRERO Español, lo ha hecho en un hotel de cuatro estrellas. Por lo visto, una cosa es predicar y otra dar trigo, o como diría Guitarte, una cosa es predicar y otra comer cebada con el dedo.  También he echado de menos que los candidatos que reclaman viviendas en alquiler a trescientos euros, no nos dijeran cuántas viviendas tienen ellos y por cuánto las alquilan. Y también sería conveniente que nos contaran si es justo que una ministra o ministro socialista viva gratis en Madrid en un piso de trescientos metros cuando mucha gente vive y duerme en la calle. No se puede criticar a los señoritos, señoritas y señorites que no viven en los barrios y comprarse un chalé en una urbanización de lujo en las afueras. Así, ni España ni Aragón pueden ir de cojón, aunque lo diga Alberto Izquierdo.

Evaristo Torres Olivas