Julia Navarro es una periodista y escritora con décadas de experiencia y una docena de libros publicados. Sus columnas aparecen periódicamente en las páginas de opinión de Diario de Teruel. La última, “Mayorías negativas”, el pasado miércoles, 9 de septiembre. En ese breve escrito, que ocupa menos de un tercio de página, he contado once faltas: ausencia de tildes, falta de concordancia entre sujeto y verbo, mal uso de las mayúsculas y las comillas, etc. Además, repite once veces la expresión “mayoría negativa”.
Inicialmente, pensé que podría tratarse de un descuido de
nuestro periódico, pero no. El mismo texto, con idénticas faltas y errores
aparece en las páginas de Europa Press,
La Tribuna de Albacete, Diario de Burgos, El Día de Soria, Diario Palentino,
Diario de Ávila. Los más probable es que todos estos diarios provinciales estén
suscritos o abonados a la agencia de noticias y publican los textos tal cual
los reciben.
El daño que esta
práctica produce al medio y al redactor es enorme: proyecta falta de rigor y
daña la confianza en la información. A
un ciudadano que escribe cartas al director se le pueden pasar por alto algunas
faltas e incorrecciones; a los periodistas que utilizan la lengua como
herramienta de trabajo hay que exigirles precisión absoluta. Tampoco hay que
olvidar que los periódicos, además de informar, deben formar y los periodistas
deben servir como referencia lingüística para los ciudadanos.
Julia Navarro puede
presumir de periodista y escritora, pero una columna que ocupa medio folio nos
demuestra que “del dicho al hecho hay gran trecho”.
Evaristo Torres Olivas