“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

lunes, 30 de noviembre de 2020

Las luces, las sombras y Echenique

“Diego Armando Maradona fue una persona compleja, con sus luces y sus sombras. Yo me quedo con lo bueno. Nunca se olvidó de su barrio, de quién era y de dónde venía. Y nos hizo muy felices haciendo magia con la pelota. Gracias, Diego, por todo eso. Descansa en paz”. La parrafada anterior la suelta el inefable Pablo Echenique en su cuenta de Twitter. Y se queda tan ancho.  Lo que dice de Diego Armando Maradona se puede aplicar a cualquier persona de este mundo, incluso a los seres más abyectos. Para ello solo hay que cambiar el nombre y donde dice Diego poner Manolo, Pedro o Antonio, y en lugar de hacer magia con la pelota ponemos que la hace con la pluma, el martillo o la radial. El propio Echenique tiene sus luces y sus muchas sombras. ¿Hemos de quedarnos solo con las luces? Bueno y ejemplar es que haya sido capaz de superar todas las barreras y demostrar que con voluntad se puede cursar una carrera, hacer un doctorado y conseguir una plaza en el CSIC.  Pero junto a eso, también nos ha demostrado que es un perfecto veleta: capaz de defender la invasión de Irak, afiliarse a Ciudadanos, y al poco tiempo pasar a Podemos y estar muy cercano a los postulados del ala dura, la de Teresa Rodríguez y Miguel Urban, la de Anticapitalistas, para finalmente ser la voz de sus amos, Pablo Iglesias e Irene Montero. Espero que una persona como Echenique, capaz de dar esos bandazos, nunca tenga cargos importantes en un Gobierno. A Echenique le regalan un pincho USB con las canciones de Los Chikos del Maíz y le entran unas ganas irrefrenables de invadir Polonia o de declarar Aragón colonia cubana. Seguramente que Pablo Echenique es un buen científico, pero como político es un zote de tomo y lomo. Con sus elogios a Maradona nos quiere decir que, si destacas en un campo, el que sea, se te perdonan y se olvidan todos tus defectos y tropelías. Yo tenía un vecino que tocaba muy bien la guitarra, un genio. Era comprensivo, bueno, tranquilo, fiel y leal amigo, sincero, buena persona. Solo tenía una pequeña sombra: que molía a palos a su mujer y a sus hijos. Mi vecino era de izquierdas. Si lo hubiera conocido, Echenique habría dicho que nos hizo muy felices haciendo magia con la guitarra.

Evaristo Torres Olivas

viernes, 27 de noviembre de 2020

El que golpeaba con la zurda

Publicado en Diario de Teruel 29/11/2020

“Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador. ¡Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor!” Eso dice el tango argentino compuesto por Discépolo. Un tango que empieza con estas palabras: “Que el mundo fue y será una porquería”. Lo he recordado mientras leía el despliegue informativo tras la muerte del futbolista Maradona. Una cosa es mencionar el fallecimiento de un deportista y otra la hipérbole, el despropósito, la exageración. Que los exaltados y los energúmenos del fútbol hayan montado un triste espectáculo, especialmente en Argentina y en Nápoles, era más o menos de esperar. Que el fútbol, en lugar de un deporte de amistad y sana rivalidad, se haya convertido en una guerra a patadas y puñetazos, en un negocio de economía opaca y chanchullos, en una distracción para desviar nuestra atención de asuntos mucho más importantes es algo innegable. Lo que cuesta más entender es que una sola faceta de un personaje enmascare todas las demás. Que Maradona destacara como jugador no debe ocultar otras aficiones en las que no era precisamente un número uno ni un ejemplo de mente sana en cuerpo sano. También produce mucho asco que gente como Pablo Iglesias, o dirigentes de Izquierda Unida, por el simple hecho de que Maradona fuera amigo de Fidel Castro, elogien a un futbolista en el Día contra la Violencia de Género, cuando ese futbolista no destaca precisamente por ser un defensor de la mujer. A cualquier otro no habrían dudado en llamarlo machista, machirulo, maltratador. Pero Pablo Iglesias, casado con la ministra de Igualdad, no ha dudado en recurrir a una canción de unos raperos: “Diego nuestro, santificada sea tu zurda, Dios no está en el cielo, se recupera en Cuba, Diego nuestro, barrilete cósmico divino, Dios lleva el 10 a la espalda y es argentino”. En cuanto a IU, ha publicado en su cuenta de Twitter: “Hasta siempre, comandantes. Siempre Maradona. Siempre Fidel”. También el propio presidente del Gobierno se ha deshecho en elogios: “Todo mi cariño para el mundo del fútbol, que hoy pierde a una de sus leyendas. Nos deja uno de los mejores jugadores de la historia, el argentino Diego Armando Maradona. Con tu zurda dibujaste los sueños de varias generaciones. Eterno, pibe”. En fin, como bien dice el tango, “el mundo fue y será una porquería, en el quinientos seis, y en el dos mil”; también en noviembre del dos mil veinte.

Evaristo Torres Olivas



jueves, 26 de noviembre de 2020

Litólogos, picapedreros y corredores de cortinilla

Si se repasa la actividad de los políticos, se podrá comprobar que una de sus aficiones favoritas, especialmente en periodo de elecciones, es la de colocar primeras piedras, cortar cintas o correr cortinillas. En Teruel hemos de recordar al ministro Álvarez Cascos como uno de los mejores colocadores de primeras y únicas piedras de proyectos que nunca se llevaron a cabo. Con el fin de preservar y mejorar esta noble tradición española, propongo que a partir de ahora demos preferencia en las listas electorales a aquellos candidatos y candidatas que hayan estudiado y tengan experiencias en las especialidades que enumero a continuación. En primero lugar, los expertos en litología, petrología y estratigrafía, todas ellas especialidades de la geología que estudian las rocas. En segundo lugar, deberemos seleccionar a los picapedreros y picapedreras, personas que tienen por oficio labrar las piedras para las construcciones. Deberemos dar prioridad a los que estén libres de pecado para que coloquen la primera piedra. También deben considerarse como muy válidos los marmolistas, especialistas en hacer placas, y los expertos en cortinas y cortinillas:  unos preparan el objeto que los otros destaparán al grito de corramos un tupido velo. Pero como el arte de colocar piedras consiste en prometer y no dar, en una pantomima, en una farsa, habrá que prever que una vez cumplida su función de engañar a los ciudadanos, la piedra sea retirada del lugar y escondida para no dejar huellas. Y nada mejor que un buen levantador de piedras, un harrijasotzaile, un Iñaki Perurena, que se eche al hombro el pedrusco de 300 kilos y lo haga desaparecer. Para que nadie pueda reprochar que nos pasaron a todos por la piedra.   Nos quedaríamos todos de piedra al comprobar no que menos da una piedra, sino lo mucho que da una piedra si se sabe emplear con astucia en el momento preciso. Y para entender la verdad que encierra el dicho de que nadie tira piedras contra su propio tejado. ¡Ay!, si las piedras hablaran nos dejarían petrificados.

Evaristo Torres Olivas