“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

viernes, 24 de julio de 2026

Regalo de cortesía personal

A mí no se me ocurre meter en una caja fuerte los regalos de cortesía personal. Reconozco que me han regalado bolígrafos, mochilas y agendas. No los he declarado a Hacienda. Entono el mea culpa: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Al principio, cuando me preguntaban de dónde los había sacado, contestaba que provenían de una herencia. Pero como la conciencia me remordía, decidí contar la verdad: que eran “regalos de cortesía personal”, sin especificar de quién los había recibido. He hecho lo mismo que el expresidente Zapatero, con una salvedad: no meter las cortesías personales en una caja fuerte. La razón está muy clara: mis regalos suman escasamente los cien euros y los de Zapatero están tasados en un millón trescientos mil euros, así, escrito en letras para que se note que es una cantidad muy grande. Para que se entienda mejor: mis regalos representan una parte muy pequeña de mi modesta pensión anual y las cortesías personales a Zapatero suman 16 veces su salario de cuando era presidente del Gobierno. Recomendaría a Zapatero y a su defensor Pedro Sánchez Pérez-Castejón que pusieran las cosas en su sitio. Utilizar las palabras adecuadas ayuda a aclarar las cosas. Si en lugar de “regalo de cortesía”, utilizaran la expresión “indemnización en diferido” o “novación contractual”, los ciudadanos lo entenderíamos mucho mejor. Sería el no va más y el non Plus Ultra. Una versión veraz. O Ferraz.

Evaristo Torres Olivas

domingo, 12 de julio de 2026

Causas del elevado precio de la vivienda

¿Se imaginan lo que podría bajar el precio de la leche si en lugar de indicar en el paquete “leche, lait, milk entera pasterizada” solo dijera “leche”? ¿O el precio de un coche francés si el logo de la Peugeot fuera simplemente Peyó? Pues lo mismo pasaría con el coste de un piso si el Código Técnico de la Edificación no exigiera tener un aparcabicis en las nuevas construcciones. Esto último no lo dice un cualquiera, un mindundi, un ignorante. Son palabras del alcalde de Madrid, el excelentísimo señor don José Luis Martinez-Almeida. Abogado del Estado, una de las oposiciones más exigentes, junto a la de registrador que, dicho sea de paso, aprobó don Mariano Rajoy. La obligatoriedad de tener un lugar para aparcar las bicicletas dispara el precio de una vivienda y eso explica la precariedad que tenemos en estos momentos. Como siga Pedro Sánchez de presidente del Gobierno, me temo que las cosas van a ir a peor. Lo siguiente que exigirá, a propuesta de Rodríguez Zapatero, será la obligatoriedad de que en toda vivienda de nueva construcción haya una caja fuerte de hormigón reforzada con acero blindado para guardar las joyas. Con Almeida o Ayuso al frente del Gobierno, no solo se eliminarían esos caros caprichos, sino que se tomarían medidas efectivas para bajar el precio de un hogar: bajar la altura de los techos cincuenta centímetros, hacer cocinas, duchas y retretes comunitarios (piensen en cuánto costaría un bocadillo de bacon con queso si a los bares se les exigiera tener una cocina y un baño por cada mesa de cuatro personas) y, la más importante, instruir a la ciudadanía sobre las ventajas de dormir de pie, atornillando el colchón a la pared. Con cinturón de seguridad, se entiende. De esa manera, en un piso de 25 metros, que ahora apenas puede alojar a una persona, podrían vivir cómodamente una docena. Simple sentido común. Prioridad nacional.

Evaristo Torres Olivas

sábado, 11 de julio de 2026

Perdón a Teruel Existe

 Sirva esta carta al director para pedir perdón a Teruel Existe. Los días cuatro y siete de julio se publicaron en Diario de Teruel dos cartas al director en las que me quejaba de las importantes diferencias en el cómputo del número de asistentes a la manifestación por el ferrocarril en Teruel del pasado día 30 de junio. Fueron 3 000 según Pepe Polo, presidente de la Federación Vecinal, la Subdelegación del Gobierno y la Policía Nacional y 5 000 según Guitarte de Teruel Existe. Una diferencia del 67%. Presumía yo de haber consultado nueve medios entre periódicos, emisoras de radio y televisiones. Pero pasé por alto, lo que demuestra mi torpeza, que Teruel Existe cuando daba la cifra de 5 000 incluía los impuestos. Así lo cuenta Tomás Guitarte en la web del movimiento, plataforma y partido. Dice que la manifestación contó con una participación “masiva”. Que el encargado de redactar la información transcribiera “más IVA” por “masiva”, no me exime de responsabilidad. Antes de criticar debería haber consultado con la Agencia Tributaria para enterarme del impuesto aplicable a las manifestaciones. No es la primera vez que me pasa: con frecuencia me dicen el precio de algo y después en la factura me cobran más. El IVA. Eso mismo es lo que hicieron Polo, presidente de la Federación Vecinal, la Subdelegación del Gobierno y la Policía Nacional. Hay que agradecer el rigor de Guitarte y criticar la manipulación de los demás. La serenidad y el rigor frente al ruido. Los lectores han de saber que todas las cifras que da Teruel Existe sobre asistentes a manifestaciones incluyen el impuesto sobre el valor añadido. Otros trabajan en negro y eso les pasará factura. Teruel Existe siempre nos da factura. Una vez más: perdón, lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir.

Evaristo Torres Olivas