“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

viernes, 11 de septiembre de 2026

La trompeta de Trump (Trump´s Trumpet)

Leo en la prensa que va a salir a subasta el llamado “vestido de la venganza” que lució Lady Di para darle en los morros a Charles cuando se enteró de que estaba liado con Camilla. Pagarán por él muchos miles de euros. Quiero aprovechar la ocasión para decirles, especialmente a los jóvenes, que no tiren nada y que prohíban a sus padres donar ropa, objetos personales, arrojar a la basura dientes, uñas o partes del cuerpo amputadas. Hoy no eres conocido, pero dentro de poco puedes ser un influencer famoso, un rapero internacional o un político de renombre y todas esas cosas pueden valer una millonada que le resolverán la vida a tu descendencia. Lady Di sabía lo que hacía. Antes del vestido ya había subastado su jersey de ovejas. De Elvis Presley, subastaron unos calzoncillos sucios. También se han conservados brazos, prepucios y sábanas de santas y predicadores. Imaginen el precio de mercado que en el futuro pueden alcanzar unos pelos de la ceja de Zapatero o del bigote de Aznar. Si Ayuso conserva el collar con la bandera de España de Pecas, el perro de Esperanza Aguirre, con su subasta podría comprarse un ático libre de toda sospecha como está actualmente. Tengo pruebas, y esto no es una fake news, de que Donald Trump conserva una trompeta (Trump’s Trumpet) de cuando era niño. Su familia la tiene guardada en una caja fuerte, como la de las joyas de Zapatero, esperando el momento para sacarla al mercado. Aquí van unos sabios refranes que les convencerán de no tirar nada: “Lo que hoy no vale un higo, mañana vale un abrigo”, “quien guarda un cascajo, guarda un tesoro bajo el brazo”, “cada cosa tiene su tiempo, y los trastos su momento”.

Evaristo Torres Olivas





jueves, 10 de septiembre de 2026

Julia Navarro, ¿periodista y escritora

 Julia Navarro es una periodista y escritora con décadas de experiencia y una docena de libros publicados. Sus columnas aparecen periódicamente en las páginas de opinión de Diario de Teruel. La última, “Mayorías negativas”, el pasado miércoles, 9 de septiembre. En ese breve escrito, que ocupa menos de un tercio de página, he contado once faltas: ausencia de tildes, falta de concordancia entre sujeto y verbo, mal uso de las mayúsculas y las comillas, etc. Además, repite once veces la expresión “mayoría negativa”.

Inicialmente, pensé que podría tratarse de un descuido de nuestro periódico, pero no. El mismo texto, con idénticas faltas y errores aparece en las páginas de Europa Press, La Tribuna de Albacete, Diario de Burgos, El Día de Soria, Diario Palentino, Diario de Ávila. Los más probable es que todos estos diarios provinciales estén suscritos o abonados a la agencia de noticias y publican los textos tal cual los reciben.  

 El daño que esta práctica produce al medio y al redactor es enorme: proyecta falta de rigor y daña la confianza en la información.  A un ciudadano que escribe cartas al director se le pueden pasar por alto algunas faltas e incorrecciones; a los periodistas que utilizan la lengua como herramienta de trabajo hay que exigirles precisión absoluta. Tampoco hay que olvidar que los periódicos, además de informar, deben formar y los periodistas deben servir como referencia lingüística para los ciudadanos.

 Julia Navarro puede presumir de periodista y escritora, pero una columna que ocupa medio folio nos demuestra que “del dicho al hecho hay gran trecho”.

Evaristo Torres Olivas

martes, 25 de agosto de 2026

Malos humos

 Publicado en DdT el 27/08/2026

No sé si es culpa de nuestro sistema educativo, pero con mucha frecuencia fallamos en nuestra comprensión lectora. Leemos textos y sacamos conclusiones equivocadas. Nos alarmamos sin necesidad. Sirva este ejemplo leído en una cajetilla de cigarrillos: “Su humo es malo para sus hijos, familia y amigos”. Está bien claro, pero nosotros lo interpretamos erróneamente y nos asustamos. El humo, nuestro humo, no es malo para nosotros, ni para quienes no sean ni hijos ni familiares ni amigos. Tampoco es malo para nuestras mascotas. Así que lo profesores pueden fumar en las aulas siempre que no haya algún hijo suyo en la clase. Podemos ir al bar, al cine o a misa y fumar cuando no nos acompañen familiares o amigos. Y si nos acompañan, los únicos que no podemos fumar somos nosotros, porque la cajetilla dice “su humo”. El de los demás es inocuo. Nos podemos meter en la caseta del perro y fumar tranquilamente con nuestro animal doméstico. Incluso podemos evitar alejarnos de hijos, familiares y amigos si nos tragamos el humo. Como dice el dicho que me acabo de inventar, “si se nos suben los humos a la cabeza, a nadie perjudicamos”. Así que, si has interpretado el texto de la cajetilla de tabaco de otra manera, me da mala espina, lubina, tas colao, bacalao. Hay que evitar el abuso, Ayuso. Chao, pescao.

Evaristo Torres Olivas