“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

miércoles, 15 de abril de 2026

La posverdad y el niño tonto

 Recuerdo cuando, de niño, tuve que memorizar el catecismo, aprenderme los diez mandamientos y los pecados del alma. Algunas de estas leyes fundamentales las entendía, otras me confundían. Tenía claro lo de “no matarás” y también lo de “no darás falso testimonio ni mentirás”. De los tres enemigos del alma, dos me parecían lógicos, el mundo y el demonio, pero ¿por qué era mala la carne? Y si lo era, ¿Por qué en casa me obligaban a comerla? Con el paso de los años, y ahora tengo setenta, no he avanzado mucho en la comprensión de estas cosas. Si “abortar es matar a un bebé” y “la eutanasia es un crimen”, no entiendo por qué los mismos que tienen esas convicciones no piensan lo mismo cuando se bombardea un colegio o un hospital y mueren decenas de personas. A estas dos últimas salvajadas no las llaman ni crimen ni matanza sino “daño colateral”, “error de precisión” o “desviación de objetivo”. La utilización de estos eufemismos también me confunde: no tengo claro si son falsos testimonios, mentiras o “verdades alternativas”.  Está claro que el problema no está en los demás, sino que yo, solamente yo y nadie más que yo es el culpable. Muchos pensaréis que soy tonto, aunque preferiría que creyeseis que soy corto, simplón, ingenuo, que tengo pocas luces o que me falta un hervor. Tendré que comprarme luces halógenas y meterme en la bañera con agua hirviendo.  Espero no desviarme del objetivo.

Evaristo Torres Olivas

martes, 7 de abril de 2026

Patxilo y Hemirrufi del PSOEZ

 Les recomiendo que lean la columna de Juanjo Francisco titulada Mierda, publicada en Diario de Teruel el pasado martes, 31 de marzo. Nos habla del espectáculo que nos ofrecieron los políticos Patxi López y Herminio Rufino Sancho. Les recomiendo también que vean el vídeo de la comparecencia de la que habla el exdirector de este periódico. Yo lo he visto media docena de veces (https://www.youtube.com/watch?v=mdiYGDwAv2c). Es una mierda. Da la casualidad de que hace unos días, de visita en Madrid, vi la película Torrente, presidente (para opinar hay ver, leer y escuchar). Otra mierda. El diputado López es tan ridículo como Torrente. Da que pensar que lleve tantos años en política y haya ocupado y ocupe puestos de tanta responsabilidad: lendakari, presidente del Congreso, portavoz del PSOE en el Congreso…). En cuanto a Herminio Rufino, que también lleva varios lustros en política, aunque solo aparece en los medios cuando se equivoca en una votación o le lanzan un huevo, su labor consiste en aplaudir todo lo que hacen y dicen los de su partido. Lo mismo que Gabino Diego en la película de Torrente, presidente. Si ya me da vergüenza ajena escuchar a Patxi López, no es nada comparable a la que me produce Herminio Rufino Sáncho. Es diputado por Teruel y duele que transmita una imagen tan patética de la gente de nuestra tierra. Espero que Santiago Segura no haya visto el video. Conociendo su estilo, sería capaz de filmar otra mierda titulada Patxilo y Hermirrufi del PSOEZ, en la que aparecieran junto a políticos de Nox y Pudimos.

Evaristo Torres Olivas

lunes, 30 de marzo de 2026

La letra pequeña

  Antes de seguir leyendo, les recomiendo que miren durante un par de minutos la fotografía al final de esta columna. Ahora, sigan con la lectura. Ese cartel aparecía en un supermercado de Madrid, donde he estado hace unos días. A primera vista, se ve un chollo: un artículo que de 29,30 euros pasa a 4,50. “Super Precio” anuncian en letras grandes. Un ahorro de 25 euros. Pero hay que leer la letra pequeña. El primer precio es por cinco litros y el segundo, por un litro. Mayor estafa, imposible. Es marketing, dirán los expertos. Es engaño y manipulación, digo yo. Y todo muy legal. El mercado es el mercado. Dentro de poco, no sería de extrañar que los poderes públicos nos envíen una carta para decirnos en grandes letras que nuestra pensión se ha revalorizado y pasa de 1 000 euros a 14 000, para añadir a continuación, en letras ilegibles, que la primera cifra es mensual y la segunda anual. Yo hablé con el encargado del supermercado y le dije que esa oferta me parecía un engaño y de malas maneras me mandó a la mierda. No sería de extrañar que la próxima promoción sea de 30 euros a 2 céntimos y nos aclaren en letras minúsculas ilegibles que en el primer caso se trata de una botella de dos litros de whisky escocés y en el segundo de dos gotas. Calidad al mejor precio, siempre pensando en el cliente.

Evaristo Torres Olivas