“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

martes, 19 de noviembre de 2019

Las carencias de Javier Lambán

El presidente Lambán no destaca por sus habilidades oratorias, a pesar de los años que lleva hablando en público. Tampoco destaca por la solidez de su criterio: tan pronto acusa a Pedro Sánchez de “desnaturalizar profundamente al partido socialista” como lo proclama presidente de España antes de hora y le da las gracias por visitarnos “porque eso demuestra que nos quieres y a la vez nos da a nosotros la oportunidad de demostrarte que te queremos”. Carácter voluble se le llama a eso. O veleta. Con Teruel, Lambán ha estado especialmente desafortunado. Los “dioses del socialismo y de la política” que habían tocado a Susana Díaz, según pronosticó en Sevilla, a él ni le rozaron. Después de decir que “Teruel existe, como los perros y las serpientes”, la misma noche electoral y una vez conocidos los resultados de la provincia en los que Teruel Existe superó al PSOE en número de votos y representantes al Parlamento, afirmó que “es francamente preocupante desde el punto de vista democrático”. Por lo visto, todo lo que no sea que gane su partido es antidemocrático. A mí me parece mucho más preocupante que un político con tantas carencias como Javier Lambán lleve tantos años desempeñando cargos políticos. Un partido como el PSOE, que presume de tener “mucho bagaje de gestión” y muchos militantes, debería explicar por qué tiene unos sistemas de formación y selección tan deficientes que permiten que personas como Lambán se eternicen en el poder. En Teruel también tenemos una buena colección de políticos, siempre los mismos, que un día lejano se subieron al carro de la política y lo abandonan o abandonarán cuando se jubilen: Javier Velasco, Vicente Guillén, Mayte Pérez, Antonio Arrufat y otros muchos en ayuntamientos, comarcas y diputaciones. Es muy preocupante que personas sin ninguna experiencia sean diputados, senadores, presidentes de comarcas, de diputaciones, delegados y subdelegados de gobierno. A Javier Lambán le podrá parecer alarmante que Teruel Existe gane las elecciones en Teruel con el 26 por ciento de los votos, pero a mí me escandaliza más que el PSOE con él al frente gane las autonómicas de Aragón con un 30 por ciento de las papeletas. A mí, además de preocuparme, me asusta, me decepciona y me enfada que tantos socialistas con tanto “bagaje de gestión” malversen el dinero público como recoge la demoledora sentencia de la Audiencia de Sevilla.

Evaristo Torres Olivas

lunes, 18 de noviembre de 2019

Los políticos se dejan la piel por nosotros

Sé que debería darme de baja para que no me llenen el buzón de propaganda electoral. Si todos hiciéramos lo mismo, el Estado se ahorraría mucho dinero y podría gastarlo en otras cosas más necesarias. Pero no lo hago, porque me encanta la propaganda electoral, sobre todo las cartas que me envían los candidatos. Es un detalle que les agradezco en unos tiempos en los que nadie te envía cartas al buzón si no es para dejarte la factura de la luz o la multa de tráfico. Agradezco que personas que no me conocen se tomen la molestia de escribirme para contarme lo mal que está el país y cómo lo van a arreglar. La verdad es que me reconforta mucho. También les agradezco que en sus cartas pongan en negrita las palabras que son importantes para mí, evitando que gaste yo tiempo y neuronas en averiguarlo. Subir las pensiones, pagar menos impuestos, crear millones de empleos, me escribe unoAcabar con la corrupción y con los contratos basurame asegura otro. Proteger la sanidad y la educación y luchar contra la desigualdad, me garantiza un tercero.  La promesa que más me gusta y que hace que me broten las lágrimas cada vez que la leo es esta: “Vamos a poder empezar a cumplir el objetivo con el que nacimos: mejorar la vida de la gente”.  Me emociona porque es verdad y lo han demostrado. Desde que decidieron dedicarse a la política, han mejorado mucho su vida y la de su gente.  No solamente, en la mayoría de los casos, ganan mucho más que en sus trabajos anteriores, si es que los tienen, sino que salen en los periódicos, se llaman señorías entre ellos y viajan gratis por todo el territorio. Son gente sacrificada, que no dejan de decir una y otra vez que si salen elegidos van a dejarse la piel por España, por Aragón o por Teruel.  Y es que son hombres y mujeres duros, que llevan, en bastantes casos, décadas despellejándose por nosotros y, sin embargo, lucen un cutis envidiable. Para el oficio de político no sirven las personas con el pellejo fino o delicado. Se necesitan personas con piel de rinoceronte o con capacidad de cambiar de chaqueta, como los reptiles.
Evaristo Torres Olivas

jueves, 14 de noviembre de 2019

Hacer un pan como unas hostias

Publicado Diario de Teruel 16/11/2019
Los alemanes no le dan un beso o un abrazo a cualquiera. Dan la mano. Lo sé porque viví en Alemania y metí la pata en varias ocasiones dándoles achuchones que no esperaban.  Los españoles, por el contrario, nos abrazamos y nos besamos mucho. Besos y abrazos a gente que conocemos por primera vez, besos y abrazos de amigo, de hermano, aunque digamos que nunca nos abrazamos por frivolidad ni demos un beso de amor a cualquiera. Lo que no hacemos los españoles es dar un abrazo o un beso a los que nos insultan, nos llaman mentirosos o dicen que les producimos insomnio. De ahí que haya llegado a la conclusión de que Pablo Iglesias y Pedro Sánchez no son ni alemanes ni españoles. Después de haberse insultado y despreciado mutuamente durante más de seis meses, ahora se han abrazado como si fueran dos amigos o dos enamorados que se reencuentran después de mucho tiempo. En la foto que publicó en portada Diario de Teruel, se les ve acaramelados, Iglesias de frente, con los ojos cerrados, y Pedro de espaldas. Están mejilla con mejilla y da la impresión de que Pedro le susurra al oído algo cariñoso a Pablo. Pablo debe de estar de puntillas porque Pedro es bastante más alto y en la foto las cabezas están al mismo nivel. Hacía mucho que una foto no me impactaba tanto. Para mal. Porque una cosa es guardar las formas después del ridículo que han hecho desde abril y otra fingir como malos actores de telenovela. La política y los políticos se parecen cada vez más a los protagonistas de los programas de telebasura. Pedro y Pablo podrían perfectamente ser los ganadores de Gran Hermano, Supervivientes y Granjero busca esposa, o aparecer en tertulias al lado de Belén Esteban, Kiko Rivera, Makoke y otros expertos en manipulación, zafiedad, lenguaje ofensivo, gritos e insultos, lágrimas de cocodrilo y risa falsa. Que un mediocre economista como Pedro Sánchez haya dilapidado el dinero público para repetir unas elecciones innecesarias es hacer un pan como unas hostias. Ya solo nos falta que, junto al mediocre presidente, tengamos de ministros a profesionales de tanto prestigio como Pablo Echenique o Irene Montero.  
Evaristo Torres Olivas