“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

viernes, 26 de febrero de 2010

Competitividad

Siguiendo con la tabarra sobre los salarios de los políticos, voy a exponer otro tipo de herramientas que podrían ser muy útiles en la fijación objetiva de las remuneraciones. Y de lo que voy a hablar ahora tengo algunos conocimientos debido a que durante más de veinte años me he dedicado a estos menesteres en empresas de todo tipo. Estoy hablando de lo que los americanos llaman “Compensation & Benefits” y en España se suele llamar Administración salarial y de beneficios sociales. Se parte de algo tan sencillo como es la descripción de puestos de trabajo, generalmente mediante cuestionarios, entrevistas, observación directa o una mezcla de ellos, en función de la complejidad de los procesos y tareas. En una segunda fase, se procede al análisis de esos puestos, lo que permite detectar duplicidades, puestos con un exceso de trabajo y otros con apenas contenido. Para decirlo de otra manera, hay que equilibrar la carga de trabajo para evitar que en unos puestos se maten a trabajar y en otros se estén tocando las pelotas. En función de las tareas a realizar, se diseña el perfil del candidato que debe ocupar ese puesto. Ahí se incluirán aspectos tales como la formación académica mínima requerida, la experiencia, las habilidades y competencias—algo que le encanta al colaborador de este Diario Carlos Hué—, los conocimientos de idiomas y otros aspectos que se consideren necesarios. Una vez analizados los puestos de esa manera, se procede a su valoración y aquí hay varios métodos que por la escasez de espacio no puedo detenerme a detallar. Si tenemos un puesto descrito y valorado, es muy sencillo saber cuál debería ser su retribución de mercado, y qué tipo de candidatos debemos elegir para ocuparlos. Si los partidos políticos y las administraciones utilizaran alguna de estas herramientas, se evitarían las barbaridades con las que nos encontramos ahora: que para un puesto de senador, diputado o alcalde de una ciudad, lo mismo sirve un maestro de escuela, un ingeniero superior, un escayolista o uno que se quedó en primero de Derecho. Hay algo que no cuadra. Y si todos cobran lo mismo, ¿para qué nos venden la moto de que la formación y los estudios son imprescindibles para el desarrollo y competitividad de un país? Lo mejor es que sus hijos se hagan políticos o controladores aéreos. Apúntelos a la mafia.
Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 26/2/2010

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues yo creo, humildemente, que los políticos de este país no saben que esa especialidad laboral existe.
¿De veras creen que si supieran de esta ciencia harían mejor las cosas?. Pues a lo mejor sí. ¡Y yo que creía de toda la vida que la duplicidad de administraciones y de cargos era simplemente para colocar a la multitud de enchufados a los que deben o de los que pretenden favores!, ¡Que inocentemente malpensado soy.

Pido perdón a todos los políticos por haber pensado mal de ellos. No obran por maldad como pensaba sino por pura estupidez. Ahora lo veo claro. Gracias.

JCarlos Navarro

PD.- Te leemos más de los que nadie pensaría. Un día tras otro me asaltan conocidos con comentarios, unas veces escandalizados y otras alborozados, sobre tus artículos. ¡Adelante!, ¡A por ellos!

Anónimo dijo...

Evidentemente, algo falla desde hace mucho tiempo. Se potencia cada vez más la formación, que los chicos no abandonen los estudios; se habla de prolongar la edad de escolarización obligatoria..., pero hay una inmensa mayoría de políticos que no saben hacer la o con un canuto. Creo que acierta usted plenamente en su comentario. Conozco gente que está empezando a trabajar o lleva pocos años y que ve cómo un gran número de políticos alcanzan unos sueldos y prebendas que algunos no lograrán ni en diez años. Y tienen carreras, másteres y cursos varios y todo aquello que se les pida. ¿De verdad no sería posible una mínima prueba de "Cualificación Profesional" para estos señores?

Anónimo dijo...

No creo que se trate de un problema de titulaciones; conozco a agriculores que sin haber ido a la escuela son más sabios que los doctores de cualquier academia. A la política no se debería entrar por oposición, tal vez por méritos, los méritos que cada elector valore más de entre los que posean los elegibles. Para eso, si señores, hacen falta listas abiertas.