De todos los inventos del hombre a lo largo de su existencia, tal vez haya sido el invento de Dios el más dañino, muy por encima del tirachinas, la catapulta, el tormento de gota, el cañón, la bomba atómica o el fusil Kalashnikov. Más que el invento, el negocio de Dios, el uso que de él han hecho las religiones. Y la católica ocupa uno de los puestos de honor en el podio de lo chungo. Una vez que se inventan a Dios, se sacan de la chistera que necesita un representante, manager, marchante, portavoz o vocero, al que llaman Papa. Para evitar los gastos y la burocracia que supondría convocar unas elecciones democráticas para elegir al capo dei capi de la Iglesia, idearon un método mucho mejor: el propio Dios en forma de paloma se posa sobre el solideo que cubre la coronilla del cardenal elegido. No importa que, como puede comprobarse a lo largo de la historia, los representantes sean en muchas ocasiones los más depravados, asesinos y sinvergüenzas. Quiero recomendarles tres libros que de manera rigurosa indagan en el pasado y el presente de la Iglesia. El primero, La puta de Babilonia, del escritor colombiano Fernando Vallejo. La puta a la que se refiere es “la católica, la apostólica, la romana, las jesuítica, la dominica, la impune bimilenaria”. El otro libro, El catolicismo explicado a las ovejas, de Juan Eslava Galán, nos cuenta con humor pero con mucho rigor todo el montaje de la Iglesia con sus falsedades enquistadas como dogmas y de cómo se ha aprovechado del Jesucristo histórico para vendernos la burra del Cristo inventado por San Pablo. Finalmente, el periodista y escritor Eric Frattini, que recientemente estuvo en Cella y en Teruel, en su libro Los Papas y el sexo, nos sumerge en las cloacas del Vaticano y nos habla de “papas casados y adúlteros; violadores y homosexuales; fetichistas y pederastas; travestis y voyeuristas; masoquistas y sadomasoquistas; hijos de curas, padres de papas e hijos de papas”. Para que ahora nos venga Ratzinger y en un reciente mensaje con motivo de la 47 Jornada Mundial de Rezos para las Vocaciones, nos cuente que los curas deben imitar a Cristo "casto, pobre y obediente e identificarse con Él".
Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 27/2/2010
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3 comentarios:
Me uno a tus recomendaciones con el sitio web http://www.sindioses.org/principal.html. Es un portal muy apetecible y frecuentemente renovado, con textos sobre ciencia y religión inteligentes y bien documentados.
De todos los inventos del hombre a lo largo de su existencia, tal vez haya sido el invento de las malas palabras el más dañino, muy por encima del tirachinas, la catapulta, el tormento de gota, el cañón, la bomba atómica o el fusil Kalashnikov. Más que el invento, el negocio de las malas palabras, el uso que de él han hecho los “enterados”. Y Evaristo Torres ocupa uno de los puestos de honor en el podio de lo chungo. Una vez que se inventan las malas palabras, se sacan de la chistera que necesitan un representante, manager, marchante, portavoz o vocero. Temo al hombre de solo tres libros. Pero es de agradecer que por fin un enterado nos proteja del origen de todos los males.
Más temo yo a los de un sólo libro, a las llamadas religiones del libro
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