“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

lunes, 11 de junio de 2018

El presidente, el ministro y los tamagochis

Personas  preparadas y competentes. Esos, entre otros muchos elogios, son los que han recibido las nuevas ministras y ministros del Gobierno del presidente Sánchez. Una fiscal en Justicia, un juez en Interior, una economista en Economía... y un maestro de educación primaria en Fomento. Vaya, la excepción. ¿Qué pinta un maestro en el ministerio de las obras públicas, los trenes y los aviones? Me he puesto a investigar y he averiguado que el PP también colocó a una licenciada en Medicina, Ana Pastor, en Fomento. Y anteriormente, Pepe Blanco, licenciado en nada, también ocupó la cartera de Fomento. ¿Y qué tienen en común los tres? Que eran entonces y son ahora el ojito derecho de Rajoy, Zapatero y Sánchez. Es decir, que si fomentas la amistad te hacen ministro de Fomento. Iba a criticar este proceder hasta que me he dado cuenta de que el nuevo ministro, José Luis Ábalos, es de Valencia, la provincia hermana de Teruel. De carreteras, trenes, aviones, canales y puertos sabrá poco, pero de sus decisiones políticas depende que en Teruel tengamos carreteras y trenes decentes. Así que no quiero que por criticar al señor ministro, excelentísimo señor don José Luis Ábalos, se me culpe de que en Teruel tengamos unas vías de comunicación de mierda. Bastante tenemos con el feo que le hicieron a Pedro Sánchez los mandamases del PSOE de la provincia cuando nos visitó en mayo pasado. No lo recibió ni el Tato: ni el Tato Lambán, ni el Tato Guillén, ni la Tata Pérez, ni el Tato Morro. Y claro, cuando a don Pedro, hoy presidente del Gobierno del Reino de España, se le tomó en Teruel por Perico el de los palotes, no podemos esperar, por muy buen corazón que tenga, que nos ponga trenes chachi piruli, corredores cantábrico-mediterráneos—ni de los otros—; ni siquiera que nos apañe los tamagochis. Propongo que, en desagravio, en las próximas Bodas de Isabel, se nombre Diego de Marcilla honorario a don Pedro Sánchez y a José Luis Ábalos fiel escudero de honor. Se les rendirá homenaje en la iglesia de San Pedro y se entregará un jamón de Teruel al presidente y una paletilla al ministro. Al acto  no estarán invitados ni Lambán, ni  Guillén, ni Pérez, ni Morro. Que alguien avise a Raquel Esteban para que lo vaya preparando. Nos jugamos mucho los turolenses.

Evaristo Torres Olivas

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