Evaristo Torres Olivas
lunes, 11 de junio de 2018
El presidente, el ministro y los tamagochis
Personas preparadas y
competentes. Esos, entre otros muchos elogios, son los que han recibido las
nuevas ministras y ministros del Gobierno del presidente Sánchez. Una fiscal en
Justicia, un juez en Interior, una economista en Economía... y un maestro de
educación primaria en Fomento. Vaya, la excepción. ¿Qué pinta un maestro en el
ministerio de las obras públicas, los trenes y los aviones? Me he puesto a
investigar y he averiguado que el PP también colocó a una licenciada en
Medicina, Ana Pastor, en Fomento. Y anteriormente, Pepe Blanco, licenciado en
nada, también ocupó la cartera de Fomento. ¿Y qué tienen en común los tres? Que
eran entonces y son ahora el ojito derecho de Rajoy, Zapatero y Sánchez. Es
decir, que si fomentas la amistad te hacen ministro de Fomento. Iba a criticar
este proceder hasta que me he dado cuenta de que el nuevo ministro, José Luis
Ábalos, es de Valencia, la provincia hermana de Teruel. De carreteras, trenes, aviones,
canales y puertos sabrá poco, pero de sus decisiones políticas depende que en
Teruel tengamos carreteras y trenes decentes. Así que no quiero que por
criticar al señor ministro, excelentísimo señor don José Luis Ábalos, se me
culpe de que en Teruel tengamos unas vías de comunicación de mierda. Bastante
tenemos con el feo que le hicieron a Pedro Sánchez los mandamases del PSOE de
la provincia cuando nos visitó en mayo pasado. No lo recibió ni el Tato: ni el
Tato Lambán, ni el Tato Guillén, ni la Tata Pérez, ni el Tato Morro. Y claro,
cuando a don Pedro, hoy presidente del Gobierno del Reino de España, se le tomó
en Teruel por Perico el de los palotes, no podemos esperar, por muy buen
corazón que tenga, que nos ponga trenes chachi piruli, corredores cantábrico-mediterráneos—ni
de los otros—; ni siquiera que nos apañe los tamagochis. Propongo que, en
desagravio, en las próximas Bodas de Isabel, se nombre Diego de Marcilla
honorario a don Pedro Sánchez y a José Luis Ábalos fiel escudero de honor. Se
les rendirá homenaje en la iglesia de San Pedro y se entregará un jamón de
Teruel al presidente y una paletilla al ministro. Al acto no estarán invitados ni Lambán, ni Guillén, ni Pérez, ni Morro. Que alguien
avise a Raquel Esteban para que lo vaya preparando. Nos jugamos mucho los
turolenses.
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Sin pelos en la lengua
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