“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

viernes, 20 de marzo de 2015

Los obreros, los estudiantes y el mar

La realidad es mucho más compleja de lo que muchos piensan, pero como analizarla con todos sus detalles cuesta tiempo y esfuerzo, prefieren descafeinarla y desnatarla para quedarse con algo sin apenas sustancia. Son los que disfrutan con la versión reducida de cinco páginas de El Quijote  o compran La breve historia de todo, en la adaptación para niños. Ven el mundo en dos colores, las cosas son grandes o pequeñas, los sabores agradables o desagradables y las personas buenas o malas. No sé si llamar a eso dualismo, simplismo o pereza. O manipulación. Las religiones y las sectas operan de acuerdo con los principios de la simplificación: sus creencias son la única verdad y las demás,  mentira; el amor solo puede existir entre un hombre y una mujer, entre dos hombres o dos mujeres es vicio y depravación. Los políticos, de todos los signos, también se apuntan a ese modelo, unos porque les conviene y otros porque no dan más de sí. Que el PP llame izquierda radical o populismo a todo lo que le huela a socialismo está dentro de lo esperado, pero que personas que se autocalifican de izquierdas acusen a otros partidos de su misma tendencia de apuntarse a carros en los que, al parecer, solamente ellos, los guardianes de la ortodoxia, pueden subirse, resulta un poco más difícil de entender.  También acusan a los miembros de esos partidos de que fundían los dineros de papá y mamá jugando al mus en la facultad, mientras otros, los buenos, los obreros, mantenían encendida la llama sagrada de la rebeldía. Ese tipo de afirmaciones, a fuer de simplonas, son falsas. Quien conozca mínimamente nuestra historia reciente sabrá que en la lucha por la democracia los estudiantes jugaron un papel muy importante. También muchos obreros, mineros y campesinos. Pero igualmente había estudiantes que no movían un dedo por nada y obreros que pasaban olímpicamente de todo. No me lo tienen que contar: lo he vivido. En mis tiempos de estudiante en Zaragoza, iba,  con más voluntad que sesera, a repartir octavillas y a soltarles arengas revolucionarias a los obreros de Balay, Pikolin, Tudor y otras empresas cuyos nombres he olvidado. Muchos nos  mandaban a la mierda, y preferían meterse en el bar a beberse  el primer carajillo antes de entrar a trabajar o la cerveza después de acabar el turno. ¿Los acusamos de traidores a la clase obrera? Entonces yo lo soy también,  porque con veinte mil pesetas que gané como ayudante de repartidor de La Casera, en lugar de dárselas al partido en el que militaba entonces, me fui a Mallorca con mi novia.  Porque a los veinte años no había visto nunca el mar.

Evaristo Torres Olivas

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿"Partidos de su misma tendencia"? ¿Estás seguro que el Psoe y Podemos son "de la misma tendencia"? Dicho sea sin confiar en las promesas de Podemos.

Creo que es capital (¡qué menos!) construir discurso sin incluir al Psoe en la izquierda, la razón no es más que la realidad de sus actos. Ya no llegan ni a socialdemócratas, y esta tendencia política no es más que un liberalismo partidario de dar las hostias a la gente pobre con una sonrisa en la boca.

Que se llamen a sí mismos, que les publiciten en los medios, que la gente hable de este conjunto humano, como "socialistas" es ya un sarcasmo de un calibre descomunal. El Psoe no es socialista, eso está claro, y mucha de la gente que les llama socialistas no sabe qué es el socialismo. Otra sí, pero sigue llamándoles socialistas.

Anónimo dijo...

Socialismo igual es esto:
http://www.elmundo.es/economia/2015/03/20/550b228dca4741dd658b4575.html

Evaristo Torres dijo...

No me refiero precisamente al PSOE, al que no considero ni socialista ni obrero, solo partido español.

Anónimo dijo...

Anónimo del 20 de marzo de 2015, 10:44, lo que tú dices tampoco es socialismo, qué duda cabe.

También hay gente qué sí sabe qué es el socialismo o qué es el comunismo (teorías políticas aparte) y se equivoca en los medios para conseguirlo. También hay, por desgracia, quienes no se equivocan, sino que emplean dicho discurso para obtener poder a costa de las esperanzas de la gente.