“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

lunes, 26 de agosto de 2013

Lo malo, si largo…

Enviado al Diario de Teruel y no publicado

El pasado viernes se inauguró en Villarquemado la sala de exposiciones Eugeni Forcano con una muestra de cincuenta fotografías del autor catalán. Eugeni Forcano, cuyo abuelo paterno nació en Villarquemado, es Premio Nacional de Fotografía 2012. Les recomiendo visitar la exposición, hasta el 1 de septiembre (de martes a viernes, de 19 a 21 h; sábado y domingo, de 12 a 14 h). Es una oportunidad de poder ver en nuestra provincia la obra de un gran artista.
Pero yo no quería en estas líneas hablar solamente de Eugeni Forcano,  sino también y sobre todo de la poca vergüenza de los políticos y de uno en especial, Julio Esteban, diputado delegado del Museo de Teruel. Asistió a la inauguración y, delante del autor y del numeroso público,  habló mucho y mal. Desconozco cuál es el método seguido para la elección de los cargos institucionales, pero con don Julio no acertaron. Ya no es que no tenga facilidad de palabra—me comentaba un asistente que cada frase que pronuncia es una patada al diccionario y a la sintaxis—sino que no tiene ni vergüenza ni dignidad. Si  ignoras todo sobre un asunto, como era el caso, al menos infórmate antes de hablar, consulta en alguna biblioteca, en internet o habla con alguien que tenga conocimientos sobre el tema. Nada de eso hizo don Julio. Llegó a la sala de exposiciones quince minutos antes de iniciarse el acto de presentación, miró rápidamente las fotos y cuando tuvo que hablar improvisó y soltó chorrada tras chorrada, como que las fotografías eran buenas (faltaría más que un Premio Nacional de Fotografía hiciera malas fotos) y otras muchas. Pero el premio gordo a la inoportunidad se lo llevó don Julio cuando le pidió a Eugenio Forcano (87 años y retirado desde 1995 por problemas de salud) que hiciera fotografías de Teruel. Con mucha educación y mucho tacto, Eugeni le contestó: “Me temo que eso ya no va a ser posible”.
 Si lo bueno y breve, dos veces bueno, lo malo y largo, siete veces malo. Julio Esteban nos demostró que en todo día espléndido siempre viene alguien y lo jode. El diputado delegado vino a Villarquemado y jodió un acto hermoso. Que lo detengan y que se quede en la cárcel.

Evaristo Torres Olivas

5 comentarios:

juan dijo...

Pues es lo más decente el técnica oratoria que le queda al PAR en Teruel, aunque no por méritos propios sino por incompetencia extra del resto, más preocupados como están en ese partido de mantener la red clientelar.
Hasta hace bien poco en las tertulias de la SER era memorable un abuelo medio senil que hace las veces de concejal del PAR dando discursos aun mejores que los de "Don Julio".

Anónimo dijo...

Lo de este hombre es tremendo. El otro día en la visita de los medios de comunicación a las nuevas instalaciones de la cárcel, les dice (se puede ver y escuchar en el Eco de Teruel) "hoy, como os los estamos enseñando, las puertas están abiertas, pero luego estarán cerradas a cal y canto..." faltaría más.

Anónimo dijo...

¿De verdad esperabas que te publicaran esta carta, criticando a un miembro del partido que comanda la Diputación? No te creo tan ingenuo.

¿ Al meritorio fotógrafo lo bautizarían como Eugeni? ¿Por qué no hicieron nada su padre o él para recuperar la "Jota" de su apellido original?
Como decia la madre de Juan Manel Serrat: Yo soy de donde comen mis hijos.

Evaristo Torres dijo...

No esperaba nada; simplemente lo envié al Diario y como no lo han publicado, lo cuento en el blog.
En cuanto a lo de Forcano y Jorcano, habría que preguntárselo a él y a su familia.
Y una corrección: Serrat no se llama Juan Manel sino Joan Manuel. Podría haberse llamado también Juan Manuel o Joan Manel. Igual que Eugenio y Eugeni.

Anónimo dijo...

Es lo que tiene la gente investida de autoridad que, entre otras cosas, pueden meterse en cualquier evento o lugar y joder, parcial o totalmente, lo que hacen los demás, pues para eso son la "autoridad".

Todo tiene que estar bajo su supervisión. Todo debe pasar por su filtro. Todo debe ser aprovechado en beneficio de quienes gobiernan, si se puede.
Algunos hasta se creen que es necesaria su supervisión.

Aunque sea mucho más arduo, habría que emprender el camino de intentar hacer más cosas sin pedir ni gastar un euro de dinero público, sino con medios propios. Así, es mucho más fácil evitar tan lamentables situaciones... y tener que soportar o darle las gracias a quienes no se las merecen.