“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

martes, 21 de febrero de 2012

El aparato

El título de esta columna no se refiere a la última canción de Georgie Dann, ni a los artefactos que venden en los sex shops, ni tampoco a los alambres de ortodoncia que les colocan a los niños. El aparato del que quiero hablarles es otro. Y no es fácil definirlo; entre otros motivos  porque no sé muy bien qué es. Cuando nos encontramos frente a algo que desconocemos solemos bautizarlo con nombres como cosa, chisme, artilugio o aparato. Hace unos días, mientras leía la prensa en el bar, me tropecé con las siguientes frases en un artículo sobre el PSOE : “Donde no ha habido espacio alguno para partidarios de Carme Chacón ha sido en las listas de Cádiz donde el aparato controlado por González Cabañas ha impuesto una lista solo con sus partidarios”.  González Cabañas, que debe de ser el jefe del PSOE en Cádiz, controla un aparato peligroso que tiene la capacidad de imponer. Y me surge otra pregunta: el aparato que impone ¿es un impostor, un imponedor, un imponente o un impotente? Como en el artículo no se aclaran estas cosas, ni otras, deduzco que el aparato en cuestión debe de ser el de los que  dirigen el cotarro en Cádiz. Lo que traducido al lenguaje socialista turolense llamaríamos los guillenes y arrufates. En el reciente congreso del PSOE, tanto Chacón como Rubalcaba, presumían de democracia y de que nada de venganzas ni de puñaladas traperas, que para eso tienen 132 años de historia y nadie les va a dar lecciones de honradez, transparencia y ejemplaridad. Pero eso es solo en los discursos, en la actuación de cara a la galería, sobre el escenario.  Entre bambalinas es donde se cuece y  se masca la tragedia, donde los rufianes envueltos en capas largas y sombrero chambergo, ocultando su rostro con el embozo de la capa y la sombra que proyecta el ala ancha sobre su cara, asestan sus golpes mortales. ¿Y cuál es el arma de crimen? Efectivamente, lo han adivinado: el aparato. El aparato es para los militantes de base de un partido lo mismo que la soga para el ahorcado. Desde estas líneas quiero dirigirme a la infantería del PSOE de Teruel y advertirles de que tengan mucho cuidado con el aparato de los guillenes y arrufates. Es imponente. Impone las listas.

Evaristo Torres Olivas 
  
Miembro del aparato de un partido político



5 comentarios:

Abogado dijo...

¿Presumían de democracia? Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Anónimo dijo...

No dudo de que el PSOE las ha hecho gordas,tanto en Teruel como en el resto,pero pareces tener una fijación con dicho partido.¿Hay otros"mundos",aquí y ahora,dignos de tu atención y comentarios?Pienso que sí.

Evaristo Torres Olivas dijo...

Tienes razón en que tengo fijación con el PSOE. Y también tienes razón en que hay otros mundos.Por mi forma de pensar debería sentirme más molesto con el PP y sin embargo no es así: el Partido Popular es un partido de derechas y hace políticas de derechas. El PSOE dice que es un partido de la izquierda y sin embargo hace políticas de la derecha. En esto sucede como con la amistad: jode mucho más la traición de quien consideras un amigo que las mil putadas que te hacen los enemigos. De un amigo nunca esperas las cabronadas de los adversarios.

Anónimo dijo...

...y una vez que el antiguo amigo pasa a ser reconocido como el enemigo que es por la perseverancia en sus desmanes, es lógico y normal darle toda la caña del mundo.
No por revanchismo, sino por denuncia necesaria. Todavía son legión quienes toman al Psoe por un partido de izquierdas; sin duda, debido a que la idea se alimenta sin descanso desde los medios de confusión de masas.

Lo que me pregunto es, ¿cuántos otros partidos de ex-izquierda o de izquierdas se comportarían como el Psoe si llegaran a gobernar?

Trallero dijo...

La peor traición es la de los que nos son más amigos, y nosotros los tenemos por tales, fiándonos de ellos. Aunque lo del PSOE, hoy en día, no es traición; es un timo.