Se ha muerto Labordeta. En sus crónicas y obituarios apresurados, todos los medios de comunicación hablan de lo mismo. Gruñón, cascarrabias, la mochila y sus dos famosos himnos: Canto a la libertad y A la mierda. Yo hablé una vez con Labordeta. Quince segundos. Hace muchos años. Actuaba en las fiestas de un pueblo de Madrid en el que yo vivía. Me acerqué a él. Soy de Teruel, le dije; de Villarquemado. El pueblo de las multas, contestó. Y ahí se acabó la conversación. Labordeta también es culpable de que en numerosas ocasiones, cuando digo que me llamo Evaristo, me contesten que Evaristo el cuchillero se ha comprado ahora un camión. Y de que el primer chorreo en este Diario de Teruel me llegara por defender a Labordeta. Un colaborador habitual del periódico, de cuyo nombre quiero olvidarme, además de saludarme con un “Evaristo que te han visto”, me dedicaba las siguientes palabras: “Bobo ocioso, que tiene intuiciones de genio y reflexiones de imbécil. Indiano pagado de sí mismo y ahíto de soberbia, militante fanático de esa infernal turba nutrida por peligrosos activistas, obsesionados con enseñar a los ciudadanos la libertad a golpe de latigazos”. Y si yo defendía a Labordeta es porque está unido a mis años de estudiante en Zaragoza. A las carreras delante de unos energúmenos vestidos de gris, a las manifestaciones que culminaban siempre con un concierto en alguna plaza o parque de la ciudad con las canciones de Labordeta, La Bullonera, Raimon y Quintín Cabrera. También está unido a los años que pasé solo en Hamburgo. Fines de semana lluviosos echando de menos a tu tierra y a los tuyos. Y uno que es un masoquista, se ponía a todo trapo a Labordeta para llorar a moco tendido. Tal vez Labordeta cantara mal, tocaba mal la guitarra y no tenía swing, pero su voz y sus letras te llenaban las aurículas y los ventrículos, las venas y las arterias. Cuando pasen estos días en los que todos los políticos, desde el Rey para abajo se declaren consternados amigos de Labordeta y algún oportunista bautice la Casa de la cultura de su pueblo o el Pabellón de festejos con el nombre de José Antonio Labordeta, permanecerán las canciones y el recuerdo de una aragonés de bien. Polvo, niebla, viento y sol. A la mierda.
Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 20/9/2010
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7 comentarios:
También es celebre aquella sesión del Congreso en que Labordeta llamó merecidamente gilipollas a Vicente Martínez Pujalte, del PP, porque éste le hacía burla con el puño cerrado... Nos lo recordaba ayer por la SER el que por aquel entonces era Presidnte del Congreso, Sr. Marín.
para mí lo más destacado de Labordeta es que siempre se preguntaba ¿qué hago yo aquí? cuando era diputado en Madrid, porque miraba a su alrededor y él no casaba con el entorno.
Sí, el Sr Labordeta, yo támbien me pregunto, ¿qué hacia en Madrid?, como el mismo dijo. Yo me imagino que ganar un buen sueldo de Diputado, aunque su aportación fuese nula o escasa, pero la pela es la pela, para todos.
Supo aprovecharse de 2 canciones y de manifestarse anti dictador y republicano, (como muchos otros lo hicieron y no se les reconocio).
Veo muchas más sombras que luces, pero así somos aquí en la piel de toro, "más vale caer en gracia, que ser gracioso".
Descanse en paz.
No comparto su opinión. Tal vez Labordeta no fuera un parlamentario brillante, pero si digno defendiendo los intereses de Aragón. Otros muchos peores que él, de Zaragoza, Huesca y Teruel, tanto del PP como del PSOE o del PAR, llevan media vida en el Parlamento y todo lo que han hablado o escrito se podria resumir en medio folio a triple espacio. Ojalá tuviéramos muchos Labordeta.
Entiendo que no comparta mi opinión, por eso hoy mismo, he hablado con gente de Teruel. Gente que habla bien, aragones que ejercio de aragones, popular, campechano, profesor, cantautor y escritor.
Otros me dicen lo mismo, pero, añaden, el ser republicano le ayudo, es decir, si en vez de republicano, hubiese sido de derechas, monarquico, etc..., se le hubiese dado tanto bombo?
De todas maneras ya me he comprado 2 libros del Sr. Labordeta:
Tierra sin mar y Memorias de un beduino en el Congreso de los Diputados.
Ya le contare.
Ponerse a hacer conjeturas no es algo que me atraiga especialmente. Si Labordeta hubiera sido de derechas, pues no hubiera sido el Labordeta que hemos conocido. Y si mi abuelo no se hubiera casado con mi abuela, yo no habría nacido. Otros turolenses conocidos, como Pizarro o Jiménez Losantos, son de derechas y también se les da mucho bombo. A mí me gusta Labordeta y no me gustan los otros dos. Las opiniones, como decía no sé quién, son como el culo: cada uno tiene el suyo.
"Y si yo defendía a Labordeta es porque está unido a mis años de estudiante en Zaragoza. A las carreras delante de unos energúmenos vestidos de gris, a las manifestaciones que culminaban siempre con un concierto en alguna plaza o parque de la ciudad con las canciones de Labordeta, La Bullonera, Raimon y Quintín Cabrera"
me llama la atencion siempre que toca el momento oportuno, la gran cantidad de hombres que corrieron delante de los grises.
en tu caso no dudo pero si todos los que dicen haber corrido delante de los grises en barcelona, madrid,valencia, zaragoza ect,.. pienso que hubiesen faltado calle. me pongo malo cuando escucho a pepe bono, que el corria y corria delante de los grises.
creo que tendrias que dedicar un palo seco al tema de los grises, las carreras y todas las personas que se apuntan a esa maraton.
Personalmente pienso que se son muchos los que se apuntas a ese tren el cual vieron pasar de lejos.
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