“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

viernes, 24 de septiembre de 2010

La madrastra

Los sociólogos son gente aburrida. Especialmente los que se dedican a pergeñar e interpretar encuestas de opinión. Lo pude comprobar hace unos días en un curso de la Universidad de Verano de Teruel. Aguantar durante hora y media una ristra interminable de histogramas, cansa. Aburre a las ovejas y a los borregos como yo. Pero las encuestas son necesarias y si se hacen con rigor, aciertan. Son una herramienta útil para conocer qué piensa la ciudadanía en un momento determinado. Pero al igual que una foto no es la realidad sino una representación de la misma en un instante, y el rostro que aparece en esa foto, dos semanas después ha cambiado porque le ha crecido la barba, le ha salido un grano en la nariz o le han hinchado un ojo de un puñetazo, las barras de colorines que aparecen en las encuestas reflejan una imagen congelada de una sociedad en permanente movimiento. Aun así, hay algunos como Pepiño Blanco que se empecinan en gobernar a golpe de encuestas. En el curso que he mencionado, estaba prevista la intervención de doña Belén Barreiro, presidenta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) para hablarnos de Ideología y opinión pública. El día anterior a su intervención, escucho por la radio que la vicepresidenta de la Vega destituye a la señora Barreiro. Sin explicaciones. Faltando a uno de los principios más elementales de una democracia: la obligación de los gobernantes de dar cuenta del motivo de sus decisiones a los gobernados. Lógicamente, doña Belén Barreiro no vino a Teruel al día siguiente. Dicen los entendidos que a la vicepresidenta, esa especialista de la generalidad que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, no le gustó la imagen que reflejaba el espejo de la última encuesta del CIS, en la que su partido estaba seis puntos por debajo del PP en intención de voto y donde ella ya no aparecía como la más guapa. Y como hacían los gobernantes déspotas del pasado, que mataban al mensajero que les traía malas noticias, doña María Teresa se ha cargado a la presidenta del CIS. Y es que la madrastra no podía soportar que Blancanieves fuera más guapa que ella. Muchas veces, los cuentos se hacen realidad.

Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 24/9/2010

1 comentario:

Anónimo dijo...

corto, facil y entendible, poco mas se puede decir. ese es el talante de zp. y los valores del socialismo que tanto cacarean.