Con motivo de la votación en el Parlament para decidir si se prohibían o no las corridas de toros, leo que algunos partidos exigían lealtad inquebrantable a sus parlamentarios y otros, como PSC y CiU, daban libertad de voto a los miembros de su grupo. Hoy no quiero hablar de toros--de sobras saben los que me leen que no soy partidario de los espectáculos taurinos--sino de la disciplina de voto y de la libertad de conciencia o de criterio. Se nos ha repetido una y otra vez que la democracia, entre otras cosas, consiste en eso de una persona, un voto. Se puede informar, argumentar, intentar convencer, pero a la hora de la verdad, cuando se deposita la papeleta en la urna, se alza la mano o se aprieta un botón, la decisión debe ser libre, sin miedo a represalias, multas o sanciones, y todos los votos tienen el mismo valor y el mismo peso. La realidad es muy otra. Raramente los partidos políticos, que predican la democracia pero que no la aplican en su funcionamiento interno, conceden libertad de voto a sus representantes institucionales. Cuando Celia Villalobos, del PP, votó a favor de la Ley del aborto, o Antonio Gutiérrez, del PSOE, se opuso a la reforma laboral, sus partidos los sancionaron. Y sin embargo, en el caso de los toros en Cataluña, dos partidos han decidido conceder libertad a sus representantes. Me gustaría conocer los criterios que rigen para decidir si un asunto exige militancia férrea, pura y dura, como defiende el ex presidente Felipe González, o si por el contrario se puede actuar con entera libertad. ¿Por qué no se puede decidir libremente si se apoya o no la reforma laboral sin temor a sanciones y sin embargo ese criterio no se aplica a los toros? ¿Quién decide esas cosas? ¿El comité federal, nacional, regional o local? ¿Una comisión de sabios del partido? Y lo que más intrigado me tiene es no saber si las personas que deciden si para un determinado asunto se concederá libertad de voto, tienen libertad de voto o si por el contario se aplica la disciplina de partido que impone que haya libertad de voto en ese tema. Me gustaría que alguno de los parlamentarios que escriben con asiduidad en las páginas de opinión del Diario de Teruel, dedicaran una Tribuna para aclarar mis dudas. Eso sí, siempre que el partido haya decidido que escribir en los periódicos es un tema en el que los parlamentarios tienen libertad para decir lo que piensan, sin temor a las sanciones.
Evaristo Torres. Villarquemado
DdT 8/8/2010
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2 comentarios:
Totalmente de acuerdo con todo lo que expones sobre la libertad de voto y espero que alguno de los interpelados recoja el guante que les lanzas...
Respecto al tema taurino,del que siempre fue partidario, actualmente mantengo una postura de duda agónica...
Un cordial saludo
jajaja, muy bueno lo de la disciplina del politburó. Quizás sería interesante comparar las medidas coercitivas del Comité Central del PCUS de antaño con las de los partidos que nos gobiernan con sus vasallos parlamentarios
Y lo de la duda agónica, no creo que la duda tenga que ser agónica, sino que siempre tiende a ser más bien reconstituyente y saludable.
Para agonía la de los toros y tantos otros seres sintientes aplastados por el holocausto sistemático que ejerce buena parte de la humanidad sobre ellos.
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