“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

sábado, 20 de febrero de 2010

Marichalar

A Marichalar lo han dejado tirado. Le han eliminado de la foto oficial de la Familia Real. Los expertos en Photoshop de Palacio han tirado de goma de borrar sin dejar huella. También le han quitado los títulos de Duque, y si hace unos meses ya lo pusieron detrás de una barrera de toros en el Museo de cera, ahora se lo van a fundir, para convertirlo en cirios o en crema depilatoria. Mientras estuvo casado con la Infanta, Marichalar era miembro de consejos de administración, asesor de empresas, gurú de las finanzas, dandi, sofisticado, culto y divino de la muerte. Se ha divorciado y todo eso se acabó. Ahora tendrá que vestirse con la ropa de las rebajas de Cortefiel o con las del mercadillo de los jueves y apuntarse a la fila del Inem para buscar un trabajo acorde con su verdadera experiencia y competencias. Qué impresión me causó la foto que publicaba un periódico, de la figura cérea de Marichalar cargada sobre una carretilla y llevada por un trabajador camino del trastero del museo. Al pobre Marichalar, el de verdad, ni siquiera le queda la posibilidad de hacer el paseíllo por los programas de telemierda y sacarse unas perrillas contando su historia. Si lo hiciera, no solamente ardería Marichalar, no el de cera sino el auténtico, sino que ardería también toda la basura de esos programas y los pobres “periodistas” de las vísceras y sus proveedores de estiércol se quedarían en la calle. No deja de ser curioso cómo el poder hace y deshace, eleva y defenestra, da y quita, acaricia y apuñala. A ver lo que dice la empresa de Rouco en las próximas semanas si a la Infanta se le ocurre pedir la nulidad. Apuesto una cena en Rokelin a que lo consigue con todas las bendiciones. Si no hubo ningún problema con la periodista divorciada para pasar la ITV eclesial, no es de esperar que los haya ahora. Y es que la Iglesia siempre ha tenido la habilidad para inventarse leyes, cánones y normas para joder únicamente a los pobres. A los que tienen dinero, poder e influencia, les da bulas, recompone virgos y lo que sea menester. Si yo fuera Urdangarín, me pondría a estudiar los apuntes de entrenador de balonmano. Que la vida es muy perra y uno nunca sabe lo que puede depararnos el futuro.
Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 20/2/2010

1 comentario:

Yoryo dijo...

Planeando nuestro primer viaje a Teruel, te hemos descubierto y hemos pensado que si Teruel tiene más personas como tú, no nos importaría nada trasladar nuestra residencia a esas tierras. Tu Blog nos ha atrapado.

Saludos