Publicado en Diario de Teruel 30/12/2025
No hay que resignarse con el Aragón de las desigualdades y del esto es lo que hay. Hay que darles a los aragoneses el presente y el futuro que se merecen; un Aragón donde quepan los sueños de todos y de todas para que no haya que irse fuera a cumplirlos. Necesitamos un Aragón que nos acompañe, que proteja, que cuide e impulse. Y quiero, sobre todo, que en este Aragón puedan vivir todos, porque es su derecho y no se convierta nunca en un privilegio. Una política útil que mejore la vida de las personas.
Les reto a que
adivinen, tras la lectura de las líneas anteriores, si soy de
derechas, de centro, de izquierdas, de extrema derecha, de extrema izquierda,
regionalista, transversal o medio pensionista. No hay un solo partido en todo
el espectro político aragonés que no las suscribiría.
La autora de esa
parrafada es doña Pilar Alegría. Las pronunció, según ella, en el discurso más importante de su vida. En su pueblo, La Zaida, rodeada de decenas de militantes
del PSOE que aplaudían efusivamente. Del presidente Azcón dijo que su
presidencia ha estado “basada en la “confrontación, basada en el diálogo”. ¿En
qué quedamos, doña Pilar? ¿Confrontación o diálogo? El diálogo es algo muy
necesario en un político. Este proceder del presidente es debido, según
Alegría, a que “Azcón no quiere ser presidente de Aragón”. El PSOE, añade doña
Pilar, “quiere dar respuestas reales a los problemas reales”. Si el rey Felipe
ha escuchado el discurso, seguro que pide el voto para la señora Alegría, para
que solucione los problemas reales de la realeza.
Lo que más llama la atención es que una persona con tan escaso bagaje intelectual, con tan deficiente capacidad oratoria haya sido ministra nada menos que de Educación y que pretenda ser la presidenta de Aragón.
Evaristo Torres Olivas