“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

jueves, 15 de octubre de 2026

Javier Hernández-Gracia y el arte de escribir

¿Qué pensarían ustedes si alguien les arreglara un grifo y lo dejara con goteras? Si es un amigo que lo hace por ayudar, sin cobrar, pensarán que ha puesto su mejor intención y no se lo tendrán en cuenta. Pero si es un fontanero, que cobra por el trabajo, el enfado será la reacción más probable. ¿Por qué no sucede lo mismo en otras actividades? Por ejemplo, el periodismo.

  Javier Hernández-Gracia lleva mucho tiempo escribiendo en el Diario de Teruel y cobrando por sus colaboraciones. Pero deja goteras en cada una de sus intervenciones. En la última, Victor Soler, cuando el silencio es poesía, del pasado 14 de octubre, he detectado más de veinte errores ortográficos y sintácticos. Aquí van algunos. En el título escribe “Victor”, sin tilde; en el texto, unas veces lo escribe con tilde y otras sin ella, al tuntún. Lo mismo le ocurre con nubes en catalán, que tan pronto escribe “núvols” como “nubols”. Además de no dominar las tildes, tampoco controla la puntuación ni la concordancia entre sujeto y verbo.

  Podría ser tolerable si lo hiciera un aficionado, pero el señor Hernández se presenta como historiador del arte, y en las redes sociales escribe que, además de Historia del Arte en Valencia, estudió Periodismo en la Complutense de Madrid.

 El buen periodismo debe informar con objetividad y rigor, pero también cumple una función pedagógica: muchos lectores confían en los expertos para aprender las reglas gramaticales leyendo los periódicos. Si leen la siguiente frase del mencionado artículo de don Javier, “historiador del arte y periodista”, creerán que es correcta: “Sin embargo cada destello de color, me recordarán…”. Pero contiene tres errores: no poner una coma después de “sin embargo”, ponerla después de “destello de color, y conjugar el verbo en plural cuando el sujeto está en singular.

 Espero y deseo que esta carta al director se publique en el Diario de Teruel. Por el bien de los lectores y del periodismo.

Evaristo Torres Olivas


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