Si se miran las estadísticas sobre esperanza de vida, nos enteramos de que las mujeres viven de media más que los hombres. Si se consultan las de edad de los contrayentes heterosexuales descubrimos que en la inmensa mayoría el hombre es mayor que la mujer. El ochenta por ciento de personas viudas son mujeres. ¿Cómo interpretar estos datos? Un primer análisis nos puede llevar a pensar que es algo contradictorio: si el amor y la felicidad consisten en estar juntos el mayor tiempo posible, lo lógico será que el hombre fuera más joven que la mujer y dejar este mundo al mismo tiempo. Otra forma de verlo es deducir que se trata de una muestra de machismo, de patriarcado: una persona más joven es maleable y se le debe exigir respeto y obediencia a los mayores. También cabe juzgarlo es como una decisión inteligente de las mujeres: cuanto más viejo sea, antes me dejará sola y así podré ser feliz. Como no soy psicólogo ni sociólogo, estoy hecho un lío. Reconozco, no obstante, que alguna vez he pensado que no me importaría casarme con una mujer de 95 años, rica, soltera o viuda y sin hijos. Todo por amor y felicidad.
Evaristo Torres Olivas
1 comentario:
Se manifiestan por lo público: sanidad, educación, bomberos forestales y por la queja del precio de los alquileres y la vivienda. No se han enterado de que vivimos en un país capitalista de libre mercado. Ya lo dijo Rodrigo Rato, “Es el mercado, amigo”. Eso sí, insisten en votar a partidos aún más neoliberales. Buena suerte.
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