“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

jueves, 30 de abril de 2026

Bolleras y maricones

 He leído la carta al director que escribió Elvira Lozano el pasado martes, 28 de abril, en el Diario de Teruel. Nos contaba con emoción la alegría que sentía por la celebración en Teruel del festival Lesbípolis. Coincido en gran parte con lo que dice en el artículo. Aunque también discrepo de algunas cosas. Estos son los eslóganes que se corearon en la manifestación, según Elvira Lozano: “ni ocultas ni calladas, lesbianas visibles y organizadas”, “aquí están, estas son las lesbianas de Aragón”. Perfecto y necesario. Pero discrepo del primero que cita: “menos odio, más bolleras”. La orientación sexual es, en gran medida, causada por la biología, de la misma manera que se nace alto, bajo, rubio, blanco o negro. Ser homosexual no te hace mejor ni peor que las demás personas. Hay bolleras y maricones listos, tontos, buenas personas y malas personas, al igual que los y las heterosexuales. Pedir que haya más bolleras es absurdo, lo mismo que lo sería pedir más rubias y menos calvos. La prueba de que las lesbianas pueden incurrir en las mismas tonterías que el resto de las personas la tenemos en su programa, en el que escriben: “Programa full con TODAS las actividades…”; “bienvenida oficial y recogida de welcome packs “. Decir programa completo o regalo de bienvenida les parecería poco apropiado.  Les recomiendo que para futuras ediciones del festival corrijan estos pequeños errores y que pidan menos odio, pero que no añadan” “y más bolleras negras”. Tampoco estaría mal que en el break de los actos contrataran un foodtruck, pero escribiéndolo en nuestro idioma: descanso y furgoneta de comidas.

Evaristo Torres Olivas

1 comentario:

Anónimo dijo...

La inmensa mayoría de las lesbianas no acuden a estos actos reivindicativos, del mismo modo que tampoco lo hacen muchos hombres gais. Ellas y ellos viven como cualquier otra pareja o familia. Mientras no se deroguen leyes que les afecten, estas manifestaciones tienen poco sentido; y cuando algunos partidos intenten quitarles sus derechos, los heterosexuales debemos ser los primeros en alzar la voz para defenderlos y apoyarlos, como ya se hizo en el pasado.