“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

miércoles, 1 de junio de 2022

Las noticias son como las liebres

 Los jóvenes periodistas que se quejan de los horarios “son un poquitín flojos y se equivocaron de profesión. No sé qué pensaban que era esto del periodismo. Las noticias no tienen horario”. Lo dice Àngels Barceló, una conocida y veterana periodista de la Cadena SER. Como las noticias no tienen horario, por lo visto hay que estar disponible las 24 horas del día por un salario de mierda. Al igual que las noticias, tampoco tienen horario los incendios, las urgencias médicas o los delincuentes haciendo de las suyas. ¿También se equivocaron de profesión los sanitarios, los agentes de policía y los bomberos que se quejan? A mí me parece que quien ha ejercido mal la profesión ha sido ella. Los periodistas no deben soltar la primera chorrada que se les pasa por la cabeza. Deben ser rigurosos.  En lugar de arremeter contra los jóvenes periodistas explotados, ¿por qué no investiga y denuncia a las empresas que explotan a esos periodistas que empiezan en la profesión? Becarios sin salario, con la excusa de que están aprendiendo. Contratos abusivos. Para Barceló, los periodistas han de alimentarse de noticias y como las noticias no duermen, los redactores, reporteros, articulistas, cronistas y comentaristas tampoco, y no necesitan dinero para ir a la tienda para la manduca ni precisan pagar alquiler. Si quieren descansar que echen una cabezada en el trabajo, entre noticia y noticia. Y hablando de flojos, muy flojos me han parecido los argumentos de doña Àngels. En su defensa, quiero pensar que esas declaraciones las hizo en un momento de agotamiento por el exceso de trabajo persiguiendo la noticia, sin apenas dormir y comer. Porque una noticia es como una liebre y donde menos se piensa salta. Y después de perseguir la liebre, la periodista de la SER, exhausta, dijo unas palabras que no pensaba: que el periodismo es un oficio arriesgado, sin horario, mal pagado, solo para valientes. Abstenerse los flojos. Ahí la tienen a ella de ejemplo: después de treinta y ocho años de experiencia, se despierta a las tres de la mañana, trabaja como una esclava, sin horario y por un mísero salario de un millón de euros.

Evaristo Torres Olivas


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Angelines, todo un ejemplo de ética y ecuanimidad.

ABOGADO dijo...

Lo has dicho todo, nada se puede añadir.