“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

martes, 15 de febrero de 2022

Joaquín Juste y la verdad

 Me he acordado de algunos refranes muy nuestros cuando he leído el artículo de Joaquín Juste, “El valor de la verdad”, publicado el 13 de febrero en el Diario de Teruel. Pretende denunciar a Correos por querer cobrar, supuestamente, una cifra abusiva por instalar un cajero automático en Lidón, pueblo del que el señor Juste es alcalde. Pero dedica más tiempo y esfuerzo a hablar bien de sí mismo que a demostrar la pifia de Correos. “Escribo este artículo con la tranquilidad de haber dicho siempre la verdad. Me avala la verdad y la razón. Creo en el valor de la verdad…”. Y sigue. No queda muy elegante haber bien de uno mismo. Es mejor que sean los demás quienes lo hagan. El señor Juste, además de alcalde de su pueblo, es presidente del PP de Teruel y acumula cargos para suplir su escasa formación: presidente del PP de Teruel, vicepresidente del PP de Aragón, diputado autonómico. Lo que le echen. Ya está acostumbrado a la larga marcha por las instituciones: ocupó el puesto de vicepresidente de la Diputación y presidente de la Comarca Comunidad de Teruel. De ahí que parece mentira que en todos estos años no haya aprendido algunas lecciones elementales, y con esto vuelvo a los refranes del principio: “Por la boca muere el pez”, “antes se coge al mentiroso que al cojo” y “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Don Joaquín presume de decir siempre la verdad y más le habría valido mantener la boca cerrada, porque le hemos cogido mintiendo. Hace escasas semanas, acompañó al secretario general de su partido, Teodoro García Egea a visitar una explotación ganadera en Guadalaviar. El propósito: criticar al ministro Garzón por sus declaraciones a The Guardian sobre las macrogranjas. Y la mejor manera que encuentran es hacerse una fotografía en la que aparecen paseando por el campo rodeados de terneros. A eso se le llama manipulación: dar a entender que el ministro decía que esos animales sufrían maltrato y producían carne de mala calidad. Garzón no criticaba las granjas extensivas con animales pastando en el campo. Solo hay que leer la entrevista del periódico inglés, pero a Egea y Juste lo que les interesaba era arrimar el ascua a la sardina del PP. Mentir.

Evaristo Torres Olivas

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