“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

miércoles, 22 de mayo de 2019

¿Subir o bajar los impuestos? Depende

En los debates electorales que he escuchado—siete en total—y en las declaraciones en la prensa, los candidatos no se diferencian en casi nada. Sería muy difícil saber si son de la derecha, de la izquierda, del medio centro o del centro medio si no fuera por los rótulos de sus partidos que aparecen en las pantallas de las televisiones y en los titulares de los periódicos. Una de las pocas cosas en las que sí se diferencian es en los impuestos: la derecha quiere bajarlos y la izquierda subirlos. Los que quieren bajarlos argumentan que “el dinero donde mejor está es en los bolsillos de los ciudadanos que así pueden gastar más, haciendo que aumente el consumo, crezca la economía y se cree empleo”. La izquierda argumenta que “es una entelequia pensar que bajando los impuestos se pueden tener más servicios”. La primera afirmación entrecomillada pertenece a Emma Buj, candidata del PP a la alcaldía de Teruel y la segunda a Blanca Villarroya, de Podemos. La opinión del PP la comparten Vox, Ciudadanos y PAR (este con la boca pequeña) y la de Podemos, IU, CHA y PSOE (este también con la boquita pequeña: bajar los impuestos es de izquierdas dijo Zapatero). ¿Quién miente? Las dos propuestas son falsas y demuestran una ignorancia en economía y una falta de sentido común. A los defensores de bajar los impuestos habrá que decirles que los países con impuestos más altos son también los que tienen mayor renta per cápita, mayor productividad y menores tasas de paro: Alemania, Noruega, Suecia, Países Bajos, Japón, Reino Unido. La economía, la producción y el empleo también pueden crecer con el gasto público, más incluso que con el aumento de la renta con la bajada de impuestos.  A los que niegan rotundamente que se puede ofrecer más con menos  bastará ponerles un ejemplo para que lo entiendan. ¿Puede un coche recorrer más kilómetros con menos gasolina? Claro que sí, los vehículos de hoy consumen menos de la mitad que los de hace treinta años: motores más eficientes, materiales más ligeros, mejor aerodinámica. ¿Puede un vehículo consumir mucho menos que otro idéntico del mismo modelo? Por supuesto, si el conductor del primero conduce a velocidad moderada, sin arranques bruscos, sin frenadas ni acelerones innecesarios, sin llevar todas las ventanillas abiertas o poner el aire acondicionado al máximo. Si se controlan las sicavs, se persigue el fraude fiscal, la economía sumergida y la corrupción, se pueden bajar los impuestos y prestar los mismos o más servicios. Si la capacitación y pericia de los políticos, conductores de la economía,  fueran mayores, tomarían mejores decisiones y más eficientes. En resumen, que subir o bajar los impuestos no es malo ni bueno per se. Depende del momento, porque los impuestos, subir o bajarlos puede ayudar a estabilizar la economía. Y tampoco hay que olvidar otro aspecto: los impuestos también sirven para que haya equidad, justicia y estabilidad social.
Evaristo Torres Olivas

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