“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

jueves, 8 de diciembre de 2011

Los tres senadores

Hay personajes que tienen la habilidad de joderlo todo. Belloch, por ejemplo. Últimamente, el alcalde de Zaragoza la caga cada vez que abre la boca y contribuye a que, para miles de ciudadanos, los políticos españoles sean unos tipos tan despreciables como los mercenarios, los mafiosos,  los ladrones de ganado, los cobradores del frac o los cazadores de focas. En el último pleno del ayuntamiento de Zaragoza, don Juan Alberto ha afirmado que lo que se decía en el programa con el que concurrió a las elecciones, no cuenta,  que lo que cuenta es lo que dijo en el debate de investidura. Se refiere a la los JJ OO de invierno, promesa estrella de su campaña electoral. Ahora dice que aunque no se lo hubieran pedido CHA e IU, él también habría renunciado a los juegos. Manda cojones, juez Belloch. Uno puede cambiar de opinión,  pero lo que no puede es dar a entender que los programas son cosas que se dicen pero no se cumplen. El alcalde no es el único socialista obrero español  que se comporta de esa manera: hace unos días, a Marcelino Iglesias también le preguntaron la contradicción entre lo que decía en ese momento y lo se dijo en la campaña electoral, y el expresidente contestó que "en los mítines se dicen muchas cosas". Pero ahí no acaba la caradura. ¿O es sinceridad? Le preguntan a Belloch  si se puede compaginar la alcaldía con el cargo de senador y contesta que la labor de senador “es de cinco a seis días de media al mes”.  Y eso Belloch, que ha sido superministro y presumiblemente le darán alguna presidencia de algo en el Senado y alguna intervención tendrá que preparar. Si don Juan Alberto con esos pocos días tiene bastante, imaginen a Arrufat que no presidirá nada, ni nadie le preguntará nada ni nada tendrá que preparar. Una vez que aprenda a levantar la mano o a pulsar el botón, con un par de horas al mes ventila todos los asuntos. Ya ven, un trabajo cojonudo el de senador. Entre pitos y flautas, un senador raso, de los de infantería, se lleva crudos  5.000 euros al mes, plan de pensiones, seguros de todo tipo, viajes en primera, y lo último en tecnología punta, gratis total. Eso sí, cuando les pregunten, dirán que se van a dejar la piel por Zaragoza, Huesca y Teruel y cuando se vayan, lo harán con la cabeza muy alta y el sentido del deber cumplido.

Evaristo Torres Olivas
Juan Alberto y Marcelino, un dúo muy dinámico

Antonio, el tercer senador

6 comentarios:

Anónimo dijo...

En los sillones del Senado se arrellanan políticos fracasados y alguna que otra cara que quiere dejarse ver por los madriles. No sirve para nada, nos sale por riñón mantener a esta tropa de por vida; ¿qué podríamos hacer los simples mortales para mandarlos a tomar viento?

Anónimo dijo...

evaristo, casi casi, cuentas el cuento de "los tres cerditos" en vez de los tres senadores...Lástima que aquí no hay lobo feroz que valga. Los cerditos son los putos amos de la ley, del suelo, de la paja, de las ramas y del ladrillo,y hasta del viento... y nadie va a soplarles la "choza"

Evaristo Torres Olivas dijo...

Que se arrellanan en los escaños del Senado a tocarse las partes pudendas, está claro; que sean políticos fracasados, no tanto. Belloch, Iglesias y Arrufat llevan muchos años bienviviendo del politiqueo.Y el alcalde de Teruel y senador Blasco ha arrasado tanto en las municipales como en las generales.

Abogado dijo...

Está muy clarito lo que podemos hacer: NO VOTAR. Si votas, mantienes el actual sistema, que es el que mantiene a estos políticos. Lo del juez Belloch no tiene nombre; lo de Marcelino "amenazando" que se iba, pues lo mismo. Para mantener a esta tropa (son todos iguales) es para lo que sirve el voto. Sólo nos podemos quejar los que no hemos votado.

Anónimo dijo...

Yo no pienso que sólo nos podamos quejar los que no votamos, pero vamos, al menos cumplimos... .
Sin ánimo de ofender a nadie, el echar la papeleta cada x años viene a ser como si, de pequeños en el colegio, en vez de venir el matón, quitarnos el almuerzo y darnos una hostia, tiráramos nosotros la comida por la ventana y nos diéramos cabezazos contra la esquina del pupitre... .

En cuanto a lo del programa y los mitines, pues bueno, ¡joder!, son humanos aunque no lo parezcan... de vez en cuando les tiene que poder lo violento de la situación y decir... ¡pero joder!,¿¡qué aún no os habéis dado cuenta de que da igual la campaña, las promesas y todo lo demás!?
¡¡¡Qué vamos a hacer lo que nos dé la gana, gilipollas!!!

Anónimo dijo...

Belloch, Blasco, alcaldes de Zaragoza y Teruel, se les queda pequeña la alcaldía, quieren que les vean por Madrid, estar en el meollo, saludar a los que mandan; vanidades políticas que pagamos entre todos.