Comparece en las Cortes de Aragón nuestro consejero Velasco para anunciar la puesta en marcha de un plan que se va a centrar, según sus palabras, “en la i minúscula de I+D+i”. El plan tiene seis líneas de actuación, todas con unos nombres lo suficientemente abstrusos para que no sepamos de qué va. Les transcribo los tres últimos, para no cansarles inútilmente: "Emprendizaje innovador en Aragón. Apuestas sectoriales para la innovación abierta. Acciones horizontales". Podría haber resumido las tres con el título de Emprendizaje abierto horizontal. Tampoco nos habríamos enterado de nada, pero al menos nos ahorraríamos tiempo y espacio en los periódicos. Me dan ganas de llamar a nuestro paisano José Manuel Blecua y pedirle que si alguna vez se encuentra con Javier Velasco, le dé con el diccionario de la academia en las narices o con el María Moliner, que también era paisana nuestra. ¿Y qué es eso de las acciones horizontales? ¿Fabricar colchones en Pikolín? ¿Llevarse al novio o a la novia al catre después de haberle preguntado si innova o trabaja? ¿La innovación abierta es aquella que no cierra los fines de semana ni durante las vacaciones de verano? Esperaré a que doña Yolanda Casaus, en su blog vulgar, que no divulgador o divulgativo como presume ella, nos aclare todas estas chorradas de nuestro consejero de Ciencia, Tecnología y Universidad (¡con dos cojones!). Estoy convencido de que cuanto más ignorante es una persona más recurre al uso de palabras inventadas o rebuscadas para construir frases largas que no tienen ningún sentido. Hablar mucho durante mucho rato para no decir nada. Es más, yo creo que la pamema esa de ciudadanos y ciudadanas, compañeros de partido y compañeras de partida, señorías y señoríos, ayuntamientos y ayuntamientas, con la que nos castigan los políticos en sus mítines e intervenciones, es un recurso para disimular la carencia de ideas. Hablar por hablar. Sólo así se entiende que a los pisos los llamen soluciones habitacionales y a los calvos, personas con crecimiento capilar deficiente. Don Javier, la i minúscula también puede servir para designar al idiota de la I+D+i, que suele acompañar al Impresentable y al Demagogo.
Evaristo Torres Olivas
domingo, 20 de febrero de 2011
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1 comentario:
A partir de cierto nivel en la escala institucional y partidista, ¿quién les enseña a mantenerse impertérritos mientras sueltan mentiras y majaderías?, ¿dónde aprenden toda su verborrea y ese saber estar de timadores?
La simple práctica no es suficiente, pues demasiados fallos iniciales podrían salirle caros al politiquillo trepador, cercenando su carrera hacia los jugosos sueldos y pelotazos varios.
Saludos
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