Tomás Guitarte se presenta de nuevo a diputado en el Congreso. Figura de número uno en todas las elecciones, nacionales, autonómicas y europeas. Y en todas pierde votos. Pero la culpa no es suya, según cuenta el propio Guitarte, sino de la polarización.
Más de treinta años
en departamentos de Recursos Humanos en empresas multinacionales, desde técnico
hasta director europeo, me permiten dar una opinión autorizada sobre el asunto.
He hecho cientos de entrevistas de selección, análisis, descripción y
valoración de puestos de trabajo y conozco bien cuáles son las aptitudes y
actitudes necesarias para ocupar un puesto y tener éxito.
Si analizamos el
puesto de cualquier dirigente, ya sea en la empresa privada o en la política,
una de las habilidades clave para desempeñar su trabajo con eficacia es la de
oratoria, saber hablar en público. La voz, la entonación, los gestos, la
mirada, la estructura y la lógica del discurso. Algo de lo que carece Tomás Guitarte.
Además, Teruel Existe
tiene otro problema. Un partido que procede de un movimiento ciudadano con
miles de seguidores, siempre presenta a los mismos a cualquier elección: Guitarte,
Redón, Moreno y Martín … y ninguno destaca por su retórica. Da la impresión de
que más que buscar el interés general solo miran por el suyo particular. En
esto no se diferencian de otros partidos que en cada convocatoria siempre
presentan a los mismos. Algunos acumulan hasta cuarenta años en cargos políticos.
Teruel Existe necesita con urgencia los
servicios de un buen profesional de Recursos Humanos para seleccionar a los
mejores para ocupar los puestos en las instituciones. Y destinar a Guitarte a
tareas para las que seguramente está más cualificado.
Evaristo Torres Olivas



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