“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

martes, 8 de abril de 2014

Lo decente, lo prudente y lo justo

Arreglados parcialmente los problemas de virus, sigo escribiendo las columnas diarias. En esta ocasión, una que hemos firmado cinco personas y que se va a enviar a varios periódicos de Aragón.

Una versión muy abreviada la ha publicado el Heraldo de Aragón del día 10 de abril

Lo decente,  cuando un grupo de personas se juntan para homenajearse a sí mismas, es que los vinos y los regalos se paguen a escote. Ya sea para celebrar la jubilación, reunirse un grupo de amigos que hicieron la mili en  el Regimiento de Infantería Mecanizada "Córdoba" nº 10 de Cerro Muriano , las licenciadas en Físicas de la XXX promoción de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza o los estudiosos del sapo pintojo. Lo habitual, también, es que las celebraciones, especialmente las institucionales, coincidan con alguna cifra redonda: diez, veinticinco, cincuenta años. Lo razonable, igualmente, es que ese tipo de encuentros, especialmente los institucionales, se organicen por un equipo de personas y no sea la imposición de una de ellas. Lo prudente, especialmente en los tiempos de crisis, es eliminar todo tipo de saraos, para evitar los dispendios con la guita de los contribuyentes. Lo justo es que un homenaje sirva para reconocer la labor de los verdaderos protagonistas y no para lanzar una campaña de imagen del organizador del homenaje.
  El pasado sábado, el alcalde Blasco organizó un acto en el edificio del Banco de España para celebrar el 35 aniversario de la democracia local. Allí se reunieron los alcaldes y concejales de Teruel de la democracia (excepto los de Izquierda Unida). A la entrada, recibían a los invitados  dos agentes disfrazados de soldaditos de plomo. Dentro, trío musical, entrega de bastones y diplomas, discursos vacuos de Eced y Blasco. El actual alcalde afirmó, entre otras cosas, que “en 35 años de democracia en Teruel, nadie se ha llevado un euro, al revés, nos ha costado dinero”.  Efectivamente, tanto don Manuel Blasco como los también presentes Javier Velasco, Mayte Pérez o Lucía Gómez, abandonaron, como todo el mundo sabe, unas brillantes carreras profesionales para sacrificarse por los turolenses en el Ayuntamiento, las Cortes, el Senado o el Congreso. Su patrimonio hoy no es ni la quinta parte de lo que podría haber sido de haber seguido ejerciendo su profesión (los que la tuvieran). Y hace apenas unos días, los miembros de la mayoría del PP en la Diputación Provincial aplazaron hasta la próxima legislatura la reducción de sus salarios, contemplada en la reciente Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, impuesta por la mayoría del PP. Ese es el dinero que les cuesta al alcalde Blasco y a los de su partido el ejercicio de la política.
  Si tenemos 35 años de democracia, a quienes hay que homenajear es a los ciudadanos y no a los concejales. Y si a pesar de que el número 35 es totalmente arbitrario, que no suele ser motivo de celebraciones,  si se quería tener un gesto se podría haber organizado un acto público en la plaza del Torico para celebrar la llegada de la primavera y el trigésimo quinto aniversario de los ayuntamientos democráticos. Aunque, tal vez,  un texto consensuado por todos los grupos políticos y leído por el alcalde en un pleno habría sido suficiente en estos tiempos revueltos. No era un espectáculo agradable contemplar cómo los políticos y políticas, trajeados y perfumados,  acudían al festejo en el Banco de España, mientras de unas furgonetas de un conocido establecimiento, unos camareros con pajarita y traje impoluto, descargaban bandejas de comida. Molesta bastante que se monten fiestas en las que unos se comen las tapas y se beben el vino y otros,  los ciudadanos, la única participación en el jolgorio consiste en pagar la factura.
  A Manuel Blasco, la campaña de imagen le ha resultado muy barata. Ha aparecido en los periódicos, ocupando páginas enteras. Ha hecho la fiesta que él y su grupo han querido, sin contar con nadie más, y ha quedado como un señor malgastando el dinero de los contribuyentes.

Evaristo Torres Olivas
Gonzalo Ruiz Lorente   
Miguel Ángel Montoya López
Miguel López García 
Nuria Valero López 
Este es el  single del nuevo disco de Amaral

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Vuelves fuerte, Evaristo, y eso me alegra.

Anónimo dijo...

Evaristo:
Puntualizar un poquito.
Lo que dijo es que en 35 años, no los habían "pillao", que haberlas, "ahilas".
En cuanto al aplazamiento de los, me suenan 72.000 €, no es aplazamiento, es ¡SUBIDA!, por lo menos en mi pueblo.
Y muchísimo MORRO.

Anónimo dijo...

Cuando lo publiquen en el DDT, avisa.

Anónimo dijo...

Por cierto, ¿no estaría Benito Ros?

Evaristo Torres dijo...

No sé si estaba Benito Ros, aunque creo que nunca fue concejal de Teruel. El fiestorro sólo era para los alcaldes y concejales de la capi de los últimos 35 años.

Anónimo dijo...

Pues si solo era para concejales de Teruel
¿que hacia Francisco Abril?
Concejal transfuga del psoe--par por Cedrillas y ahora Alcalde de Alfambra.
Seria que iría a merendar....

Anónimo dijo...

Menudo elemento, el Abril.