“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

lunes, 6 de febrero de 2012

Caldo o consomé

Tengo amigos y conocidos que militan en el PSOE. En Teruel y en otras partes de España. Militantes de a pie. De infantería. De la clase de tropa. Y todos piensan lo mismo que Miguel Cercós Bertolín en su carta al director (Diario de Teruel, 2 de febrero). Que hay poca democracia, que pase lo que pase la solución la quieren dar los de siempre aunque ellos hayan sido los causantes del problema. Cuando escribo este texto, viernes, todavía no se sabe si ganará Chacón o Rubalcaba. Son lo mismo. Como Ortega y Gasset o Ramón y Cajal. En un partido como el PSOE, que tiene miles de militantes, sorprende que las únicas dos opciones sean uno que lleva mil años mandando y que acaba de perder unas elecciones y otra que desde hace años fue elegida por Zapatero para sucederle. Una delfina llamada Carme. Es decir que los militantes no pintan nada. Todo por los militantes pero sin los militantes. Esa es la consigna del puñado de “notables” que tienen las riendas del partido. Se les llena la boca con la palabra democracia pero entienden que se trata de algo que deben practicar los demás pero no ellos. El pueblo, la militancia, se equivoca y para eso están ellos, los mismos, los de siempre, para guiar a la grey (los borregos, piensan ellos). Pero al igual que Henry Ford decía que sus clientes podían elegir el color de coche que quisieran, siempre que fuera negro, los militantes del PSOE pueden elegir un rico y variado menú siempre que consista en sopa de y patatas con. En un partido con cientos de miles de “socios” y simpatizantes. Eso sí, se intenta guardar las formas, haciendo como, simulando que hay democracia: mil delegados, supuestamente elegidos por las bases (en Teruel, los de siempre, lo son por aclamación, siempre), podrán decidir ente caldo y consomé. Ya ven, cientos de miles de afiliados que “delegan” en mil para elegir entre dos. Si eso es democracia, Franco era un paladín de los derechos humanos. Y como garantía de que no habrá trampas, Vicente Guillén será el presidente de la comisión electoral en el Congreso de Sevilla. Afirma en los papeles que su función será “velar por que el proceso sea transparente, limpio y democrático”. Tal vez lo haya elegido Iglesias por su actuación estelar en Alcañiz: ganó Callejero y proclamó vencedor a Ponz. ¡Mira que si hace lo mismo en Sevilla! Cuando leáis esto ya se sabrá la respuesta.


Evaristo Torres Olivas


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Pos no señor. Ortega y Cajal y era muchísmo mejor que Ramón y Gasset.

Anónimo dijo...

En muchas casas y en muchas familias, cuando el dictador Franco murió se brindó con champán.
Visto lo visto, no nos queda más remedio a muchos socialistas que esperar a que les llegue la hora a los guillenes y arrufates de Teruel, y algún día brindar con champán.

Evaristo Torres Olivas dijo...

Cuando se vayan los guillenes y arrufates, vendrán otros igual. El problema reside en la falta de democracia interna de los partidos. Mientras eso no cambie, los jetas seguirán dominando el cotarro. Yo he hecho una pequeña encuesta entre los amigos socialistas de mi pueblo. Les he preguntado si se les ha consultado alguna vez para hacer las listas electorales, o si han podido opinar sobre Rublacaba o Chacón. La respuesta es no, non, niet, nein.Nunca. Lo que necesita el PSOE es estropajo, lejía y rasqueta. Y abrir todas las ventanas para que se ventile.

Anónimo dijo...

Parece ser que para la elección de candidato a la presidencia del gobierno van a hacer primarias "a la francesa"; es decir, podrán votar los militantes y los simpatizantes en elección directa; es decir, sin guillenes ni arrufates de por medio.

Anónimo dijo...

Es de esperar que algún día, entre todos, seamos capaces de mandar al Psoe al baúl de la Historia.

Renovado o sin renovar, "democrático" o no, cuando gobiernen seremos sus presas, igual que las del PP.

O nos salvamos nosotros mismos o nadie lo hará en nuestro lugar.