Plano secuencia. Calles de Puerto Príncipe. Escombros por todas partes. Voces de fondo ininteligibles. Entra en campo Anderson Cooper, periodista estrella de la CNN, arrastrando a un niño al que agarra de las axilas. Se detiene frente a una enorme caja de madera. Primer plano del niño con la cara ensangrentada. El chaval se pasa las manos varias veces por la cara para eliminar la abundante sangre que le cubre el rostro y los ojos. Aparece en el plano el brazo de Anderson. Apoya la mano sobre el hombro derecho del niño. Todo bien, todo bien, dice Cooper. Cuatro veces. Mira a un lado y otro. Rápidamente. Toma una decisión: agarra al chaval en brazos y lo lleva hasta un contenedor de basura. Lo deja al cuidado de dos hombres. Corte. Plano general que muestra el caos y la algarabía de la calle, con mucha gente, algunos cargando sacos en la cabeza, mientras una voz en off informa que “al niño se lo llevaron otras personas y no sabemos qué pasó”. Fin. No llega a un minuto de duración. Una cuña para el telediario. Para mi gusto, sólo le falta la banda de música de Indiana Jones, compuesta por John Williams. En la página de la CNN en la que he visto ese video, el periodista estrella escribe: “Estaba en medio del follón con Charlie Moore, mi productor, Neil Hallsworth, mi cámara, Vlad Duthiers, mi intérprete, y había un fotógrafo de Getty Images, el fotoperiodista Jonathan Torgovnik. Entre los muchos elogios que envían los fans de Anderson Cooper, aparecen estos: “Que Dios bendiga su alma, señor Cooper. No necesita alas para demostrar que es un ángel”. “Anderson no solamente consigue que sean honrados, sino que los mantiene también vivos”. “Aunque no hubiera hecho nada más en su vida, Anderson, que sepa que ha ayudado a un niño. Es usted un buen hombre”. Pues digan lo que digan los admiradores, a mí el reportaje de Anderson me parece una mierda. El periodista y sus amigos se convierten en protagonistas de la noticia. La víctima es el pobre crio y de él no sabemos ni cómo se llama ni qué le sucedió. Los periódicos y los periodistas la cagan con frecuencia. También nuestro Diario de Teruel cuando publica el siguiente titular: Iglesias presidirá la colocación de la primera piedra de la planta de acero. La noticia no es que Iglesias presida sino el inicio de las obras de una planta que creará 125 puestos de trabajo directos.
Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 13/2/2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Es que el Marceli es mucho Marceli...Nunca, como en los tiempos que corren, la política había sido tan obscena a la hora de mostrarse: fotografíate y sal en la prensa, aunque no sea nada, que algo queda.
Una imagen de autobombo vale más que mil tragedias ajenas.
Javier Peña
"Al principio éramos dos aventureros, dos tipos sin demasiado cerebro a quienes les encantaba viajar, que iban a las guerras convencidos de ser protagonistas de una película de la Metro Goldwyn Mayer. Íbamos para divertiros, para conocer mundo gratis".
Lo pone Ramón Lobo en boca de uno de los personajes del libro "Isla África", donde novela su experiencia como periodista.
Publicar un comentario