“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto
es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio
y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas
pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo,
lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal
en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa,
que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
-Horacio Verbitsky,
periodista y escritor argentino

lunes, 8 de marzo de 2010

La oveja y la abeja

Me gustan la mayoría de los escritos en el Diario de Teruel de Vicente Altaba, delegado episcopal de Cáritas,. Y me gusta la labor social que desarrolla Cáritas: “La asistencia, la rehabilitación o la inserción social de las víctimas de la pobreza y la exclusión social; la promoción y la denuncia de las causas de las injusticias que generan estas situaciones”. Don Vicente analiza en sus tribunas, con rigor y razonamientos impecables, las lacras de este mundo y señala con acierto las causas que originan las injusticias. Pero esa fuerza de la razón y del análisis los pierde cuando nos quiere convencer de la existencia de Dios. En su tribuna del miércoles 24 de febrero, titulada ¿Dónde está Dios?, don Vicente quiere utilizar las leyes de la lógica para contarnos un cuento precioso pero insostenible. Todo lo bueno, la solidaridad, la entrega, la generosidad se lo atribuye a Dios y todo lo malo, los terremotos, la envidia, la crueldad, se lo atribuye a la maldad del hombre. Como método taxonómico, aunque algo simplista, podría valer: a todo lo bueno lo llamamos Dios y a todo lo malo, No Dios. Incluso yo, que no soy creyente, podría aceptar esa clasificación. Pero ese Dios conceptual no necesita ni altares, ni rezos ni una empresa dogmática y jerarquizada que lo sostenga. Pero me temo que el Dios de don Vicente es otro. Y aquí es donde nos encontramos con una contradicción insalvable y que el sacerdote de Cáritas no es capaz de explicar. Si todo lo que existe procede de Dios que es infinitamente bueno y sabio, ¿cómo el mal puede proceder de alguien que es el bien sumo? O bien Dios no es tan bueno como dicen o bien no todo procede de Dios. O bien Dios no existe. Si una oveja no da leche sino miel, no es oveja sino abeja. Y una “obeja” que de “lechimiel” aun no se ha inventado. No tengo nada contra los que tienen fe, y menos si esa fe les lleva a luchar contra las injusticias, la pobreza y la exclusión. Otros hacen lo mismo desde la no fe y con idénticos resultados. Lo que no se debe hacer, y es donde creo que don Vicente se equivoca, es pretender utilizar métodos taxonómicos propios de las ciencias para justificar lo que no es ciencia. La razón y la sinrazón no pueden ocupar el mismo asiento en el teatro. La oveja a su redil y la abeja a su colmena.
Evaristo Torres Olivas. Villarquemado
DdT 7/3/2010